✔️ Piensa en categorías, no en recetas
En lugar de pensar en platos sueltos, organiza tu cesta del pícnic o mochila en estos grupos:
- Cosas para tomar sobre la marcha (bocadillos, sándwiches, wraps)
- Platos para compartir (bocados fáciles de comer)
- Alimentos que aporten energía (magdalenas, galletas o fruta)
- Comida casera (platos calientes o saciantes)
✔️ Da prioridad a alimentos que “sigan estando ricos más tarde”
Si algo solo está bueno recién sacado del horno, descártalo.
Quieres alimentos que estén igual de ricos fríos, que no se vengan abajo y que aguanten bien en una mochila.
✔️ Porciones individuales = menos caos
Sobre todo en acampadas = platos limitados, paciencia y coordinación.
Desayunos que se puedan preparar en fiambreras o tarros. Mini sándwiches. Rebanadas y rodajas ya cortadas. Tu yo del futuro te lo agradecerá.
✔️ Lleva unos cuantos productos básicos seguros
Las excursiones al aire libre no siempre van como se había planeado, así que es buena idea que lleves algunos productos básicos sin gluten fiables. Los crackers, el pan envasado, las galletas o los snacks en barritas pueden salvarte si hay cambio de planes.