Un mundo de productos sin gluten

Schär sin conservantes

En Schär nos gusta cuidar de nuestros consumidores y creemos que un producto, cuanto más natural sea mejor, es por eso que en nuestra línea de panadería evitamos el uso de conservantes y es por ello que ninguno de ellos tiene conservantes sintéticos añadidos.

Descubre más

No, Schär no produce para terceros. Todas las variedades de productos sin gluten elaborados por Schär son exclusivos y solo utilizamos los mejores cereales y semillas para adaptarnos a los gustos y necesidades de cada uno. Puedes comprar en nuestra Tienda Online todos nuestros productos sin gluten.
 

Para mantener el pan Schär fresco después de abrirlo, recomendamos guardarlo en una panera o en una bolsa hermética a temperatura ambiente. De esta forma, conservará su frescura y calidad durante un máximo de tres días.

No recomendamos almacenar el pan en el frigorífico, ya que esto puede acelerar su desecación y afectar tanto a su sabor como a su textura.

Si desea conservarlo durante más tiempo, puede congelarlo hasta tres meses. Las rebanadas individuales o los panecillos enteros pueden descongelarse según sea necesario. Una vez descongelado, el producto debe consumirse en un plazo de 24 horas y no debe volver a congelarse.

Los panes planos y wraps requieren una conservación ligeramente diferente debido a su textura más fina. Una vez abierto el envase, recomendamos guardarlos en una bolsa hermética y consumirlos en un plazo de un día para disfrutar de la mejor textura y sabor posibles.

Al igual que el pan, no deben almacenarse en el frigorífico, ya que pueden resecarse más rápidamente. Para una conservación más prolongada, pueden congelarse durante un máximo de tres meses.

Dado que los panes planos son más delicados que otros productos de panadería, conviene manipularlos con cuidado tanto durante la congelación como durante la descongelación. Una vez descongelados, deben consumirse en un plazo de 24 horas y no deben volver a congelarse.

Si se trata de avena no contaminada no hay problema, porque la avena es rica en vitaminas B, cinc, hierro, magnesio, proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. PERO antes de incorporar avena en tu alimentación, vuelve a consultar a tu médico.

En Schär, la calidad empieza con una cuidadosa selección de nuestras materias primas. Para garantizar los más altos estándares de seguridad, calidad y trazabilidad, trabajamos estrechamente con agricultores y proveedores seleccionados que siguen estrictas directrices de cultivo y exigentes requisitos de calidad.

Nuestro enfoque de cultivo controlado incluye el abastecimiento de materias primas procedentes de diferentes regiones geográficas para reducir los riesgos relacionados con las condiciones meteorológicas y asegurar un suministro estable. Además, realizamos rigurosos controles de calidad a lo largo de toda la cadena de suministro para verificar la pureza de las variedades, prevenir contaminaciones, incluidas las de gluten y otros alérgenos, y mantener una trazabilidad completa desde el campo hasta el ingrediente final.

Mantenemos una relación directa con nuestros agricultores y los visitamos y apoyamos periódicamente para garantizar el cumplimiento de nuestros estándares de calidad.

El origen principal de algunas de nuestras materias primas clave es:

  • Avena: Norte de Europa
  • Mijo: Italia y Austria
  • Arroz: Italia y España
  • Sorgo: Italia
  • Maíz: Italia y Austria
  • Trigo sarraceno (alforfón): Polonia
  • Soja: países de la Unión Europea (para harina y copos)

Ten en cuenta que el origen de las materias primas puede variar con el tiempo en función de la disponibilidad y de los requisitos de calidad. Revisamos y actualizamos continuamente nuestra cadena de suministro para garantizar la seguridad, la calidad y la consistencia de nuestros productos.

Nuestra prioridad es tu seguridad y ofrecer productos sabrosos y de calidad. Por eso, ni nosotros ni nuestros proveedores usamos ninguna materia prima identificada como «modificada genéticamente», lo que se supervisa mediante un proceso de control interno. En Europa no se permite cultivar maíz ni arroz transgénicos y, naturalmente, nosotros cumplimos los requisitos legales. Un contenido transgénico superior al 0.9 % debe declararse en la lista de ingredientes. Los contenidos transgénicos inferiores al 0.1 % se consideran indetectables. Además, tenemos contratos con todos nuestros agricultores que nos permiten asegurar que cultivan las materias primas siguiendo estrictamente nuestras directrices