Si sigues una dieta sin gluten estricta, puedes vivir sin síntomas. Hasta la fecha, no se conoce ninguna cura que haga posible que una persona afectada por esta enfermedad pueda consumir de nuevo productos con gluten sin dañar la mucosa intestinal. Hoy por hoy, una dieta sin gluten estricta es el único tratamiento que garantiza una salud óptima. Los síntomas disminuyen o desaparecen, los valores medidos en los análisis serológicos y la mucosa del intestino delgado se normalizan. Por este motivo, tras un diagnóstico de celiaquía, se aconseja cambiar a una dieta que permita a los afectados vivir con normalidad y sin síntomas.
Se están investigando otros métodos de tratamiento alternativos
El objetivo es que el paciente pueda liberarse de la “presión” de una dieta sin gluten. Se están investigando las siguientes opciones: tipos de cereales menos dañinos, enzimas que pueden metabolizar los componentes de la proteína perjudiciales para las personas que sufren celiaquía, medicamentos con un efecto antitransglutaminasa o anticitocinas e inmunomoduladores que bloqueen la reacción defensiva contra el gluten (lo que también se conoce como “vacunación”). Sin embargo, por ahora, estas investigaciones están dando aún sus primeros pasos. El salto del laboratorio a los ensayos clínicos también sigue en espera, ya que los animales no se ven afectados por la celiaquía. Sin duda, se abre un futuro esperanzador para quienes sufren esta enfermedad, aunque no podemos predecir cuándo se podrán implementar en la práctica los resultados de estas investigaciones. También es importante notar que cada nuevo tratamiento tendrá que ofrecer ventajas con respecto a la solución segura y eficaz que ya está disponible: una dieta sin gluten.
Cuando se padece celiaquía, la única solución es renunciar a todos los alimentos elaborados con cereales que contengan gluten. Incluso una cantidad mínima de gluten puede provocar daños histológicos. Algunos alimentos pueden contener trazas de gluten, de modo que es importante tener cuidado al comprar. Aquí encontrarás una lista de todos los alimentos que puedes comer sin problemas y de los que debes evitar.
El cambio a una dieta sin gluten será más sencillo con la ayuda de los numerosos productos disponibles para las personas que tienen celiaquía (pan, pasta, bollería, masa para pizza, galletas, golosinas, productos congelados). Estos productos especiales se identifican con el símbolo de una espiga de trigo tachada. Este símbolo garantiza que el producto no contiene gluten. También te ayudarán en tu dieta diaria las listas de alimentos proporcionadas por las asociaciones de celíacos, que están disponibles en sus oficinas.