Si viajar con niños es toda una aventura, hacerlo con pequeños que no pueden tomar gluten es una operación estratégica que merecería su propio programa de viajes en la televisión. En pleno bombardeo de “¿Falta mucho?” y “¡Tengo hambre!”, un poco de preparación puede ser una gran ayuda.
Pero tenemos buenas noticias: conseguir que los reyes de la casa estén felices, tengan la barriguita llena y no se expongan al gluten no tiene por qué ser difícil. Basta con un poco de planificación, unos toques de color y algo de creatividad (aunque un par de servilletas extra tampoco vendrán mal). 💛
La magia de la planificación
(de snacks)
Un viaje sin estrés empieza antes de arrancar el motor. Prueba estos trucos rápidos:
- Haz las maletas la noche anterior. Las bolsas isotérmicas son tus mejores aliadas.
- Combínalo todo. Con una buena mezcla de ingredientes crujientes, cremosos y frescos, todo resulta más divertido.
- Apuesta por la variedad. Más opciones = menos crisis.
Snacks sin gluten que adoran los niños
Hummus + zanahorias baby + crackers sin gluten
Una alternativa saciante, llena de color y perfecta para hacer barquitos: un snack a prueba de aburrimiento para mantener ocupadas esas manitas.
Prueba esta receta de hummus casero y combínala con sus crackers favoritos.
Sándwich sencillo
Unta dos rebanadas de nuestro Pan de Molde Clásico con luna deliciosa crema de cacao. Envuélvelo en una servilleta y guárdalo en una nevera portátil.
Plátano + barrita individual
¡El bocado más crujiente! Prueba Maxi Break, Ondulé o Cereal Bar si buscas un snack sencillo y perfecto para tomar fuera de casa.
Frutos secos + Petit al Cioccolato
No todo va a ser esfuerzo en una caminata. Añade ese toque dulce con Petit al Cioccolato.
Dulces para llevar
Elige tu dulce preferido: Crostatina, Muffin con pepitas de chocolate o Plum Cake.
Cómo viajar sin gluten y sin estrés
¿Para qué engañarnos? Los snacks no te salvarán la vida, pero pueden ayudarte.
- Planifica descansos en áreas de servicio que ofrezcan opciones sin gluten.
- Deja que los pequeños estiren las piernas a menudo: huye de las áreas de descanso repletas de gente; los parques infantiles no tienen rival.
- Elige snacks fáciles de comer y ten a mano toallitas húmedas.
- Es aconsejable beber agua o zumos ligeros.
Y, cuando el camino se haga pesado, cambia de asiento, canta con los tuyos o inventa algún juego tonto relacionado con los snacks. A ver, ¿quién adivina lo que hay en la nevera?