Los días de colegio tienen su propio ritmo.
Las prisas matinales. Los descansos para tomar un tentempié. Las charlas durante el almuerzo. Y el ataque de hambre de después de clase.

Pero tenemos buenas noticias. Con un poco de organización (y un puñado de trucos paternos de eficacia probada), los días de cole sin gluten pueden ser tan sencillos, divertidos y deliciosos como los demás.
En esta guía práctica te explicamos cómo puedes conseguirlo.

Los días de cole sin gluten 
no tienen por qué ser complicados

Hay días en los que todo va como una seda, días en los que desparramas los cereales y días en los que preparas una fiambrera con un zapato puesto y otro no. Una rutina sin gluten debe funcionar en todas las circunstancias, no solo en las mañanas perfectas.

Todo se reduce a esta fórmula: platos favoritos familiares → comidas equilibradas → entornos seguros → niños felices.

Empezar la jornada con las pilas bien cargadas: 
un desayuno que aporte energía
para todo el día

El desayuno marca la tónica del resto del día. Con o sin gluten, un buen desayuno ayuda a los niños a concentrarse más y sentirse mejor.

Un desayuno sin gluten ideal suele incluir tres cosas:

  • Un cereal sin gluten (tostada, cereales, biscotes)
  • Algo cremoso (yogur, leche, queso)
  • Algo fresco (fruta o zumo)

El objetivo no es que sea perfecto, sino que aporte energía. La suficiente para sobrevivir a la clase de matemáticas sin sentir el estómago vacío.

Preparativos para el año escolar

Hablar con el equipo del colegio antes de que se consoliden las rutinas puede ser una ayuda impagable.
Con una charla rápida con el profesorado y con el personal de enfermería y del comedor, te asegurarás de que todo el mundo entienda las necesidades de tu hijo o tu hija. Lleva una nota del médico y una lista de alimentos seguros. 

Tener en casa una buena reserva de snacks sin gluten en la despensa y algunos “platos de emergencia” en el congelador hará que las prisas matinales pasen de estresantes a… manejables. (Y, en los días buenos, las mañanas pueden ser hasta tranquilas).

Alimentos básicos para la fiambrera: 
la combinación perfecta de seguridad y creatividad

La fiambrera del almuerzo esconde el secreto de la felicidad. Para preparar una buena fiambrera sin gluten necesitas:

  • una fiambrera con varios compartimentos 
  • recipientes que solo se usen para los alimentos sin gluten
  • una bolsa refrigerante para que todo se conserve fresco
  • etiquetas claras para evitar confusiones

Una vez que tengas todo lo anterior, basta con pensar en grupos sencillos de alimentos: proteína + fruta + verduras + cereales sin gluten.

Los wraps elaborados con los Wraps sin gluten de Schär, los bocadillos preparados con los panes tiernos de Schär o un cuenco de arroz repleto de color pueden convertir el almuerzo en una experiencia estimulante y segura. Los niños comen mejor cuando la comida tiene un aspecto ordenado, alegre y familiar, de ahí que los panes de Schär, elaborados para mantenerse tiernos y ligeros, sean perfectos para la fiambrera.

La hora del snack: 
recargar las pilas a media mañana

Los niños tienen estómagos pequeños y jornadas interminables, así que un snack es algo esencial, no opcional.

Un buen snack sin gluten debe ser fácil de coger, fácil de preparar y fácil de conservar hasta el momento de comerlo. Fruta, yogur, queso, crackers sin gluten, minibocadillos… cualquier snack sabroso que haga las delicias de tu pequeño o tu pequeña.

Hábitos sencillos que marcan la diferencia

Una rutina sin gluten eficaz se basa en hábitos sencillos y realistas:

  • Preparar varias comidas o snacks sin gluten durante el fin de semana
  • Tener siempre a mano alternativas sin gluten básicas como los Crackers o los Panecillos de Schär para organizar los almuerzos en un abrir y cerrar de ojos
  • Dejar que tu hijo o hija te ayude a preparar la fiambrera o elija sus snacks
  • Enseñarle a comprobar las etiquetas con calma y de una forma adecuada para su edad

La suma de estos pequeños pasos da resultados mágicos: independencia, concienciación y la confianza necesaria para cuidar de la alimentación fuera de casa.

La diversión es
el ingrediente secreto

Cambia de vez en cuando los sabores, los colores o las formas para que las comidas sigan siendo interesantes.
Prueba a organizar días de almuerzos temáticos, corta las frutas de formas imaginativas o idea wraps que los pequeños puedan personalizar con los Wraps sin gluten de Schär.

¿Y qué pasa esos días que no tienes tiempo ni para respirar?
Los panes, los crackers y los snacks ya preparados de Schär te permitirán organizar una fiambrera segura con rapidez y sin estrés.

Preguntas frecuentes

P: ¿Es seguro que mi hijo o hija coma en el comedor?
R: Con una comunicación clara sobre sus necesidades y sobre los métodos de preparación, sí.

P: ¿Debe llevar un snack de emergencia?
R: Sin duda. Es lo mejor para evitar que las situaciones imprevistas provoquen estrés.

P: ¿Cómo puedo conseguir que los snacks no se reblandezcan ni se calienten?
R: Usa diferentes compartimentos, mantén separados los productos húmedos e incluye una bolsa refrigerante pequeña si es necesario.

P: ¿En qué medida deben participar los niños?
R: Tanto como quieran. La participación fomenta la confianza y la concienciación.