Aspectos básicos de la vida sin gluten: un listado de consejos 
que facilitan todas las comidas

Antes de pasar a las recetas, es buena idea recordar algunos aspectos básicos que hacen mucho más sencillo el día a día sin gluten.

  • Recurre siempre a productos sin gluten certificados. Se han probado, controlado y diseñado para garantizar que son seguros para las personas con celiaquía.
  • Diseña comidas basadas en formatos familiares. Las tostadas, los boles con ingredientes variados, los wraps y los platos de pasta.
  • Ten siempre a mano productos básicos fiables. El pan, los wraps, la pasta y los cereales son los pilares que te ayudarán a preparar comidas sin gluten sencillas.
  • Piensa de un modo flexible y huye de la rigidez. Los alimentos típicos del desayuno pueden convertirse en una cena. Las sobras pueden ser un buen almuerzo. No hay reglas fijas.
  • Planifica con flexibilidad. Una idea de lo que comerás durante el día reduce el estrés.

Con estos productos básicos a mano, cambiar algunos platos de la mañana a la noche es mucho más sencillo.

Desayuno

Las mañanas marcan la tónica. Da igual si te despiertas con hambre, con prisas o en cualquier otro estado: el desayuno es tu primera oportunidad de conseguir que el día resulte manejable. Con los productos básicos sin gluten adecuados a mano, es fácil empezar con las pilas bien cargadas sin tener que planificar al milímetro cada bocado.

 

Almuerzo

Cuando la mañana baja el ritmo y el hambre vuelve, es el momento de un buen brunch o almuerzo. Es ese momento flexible en el que se combinan lo dulce y lo salado y las comidas se vuelven algo más creativas. Perfecto para los días en los que se te pegan las sábanas, los fines de semana o si todavía falta un buen rato para la comida.

Comida

El día empieza a coger ritmo muy pronto. Y la comida no se puede quedar atrás. En esos momentos, ganan la partida las propuestas sin gluten sencillas, saciantes y fáciles de preparar. Sabores familiares sin necesidad de planificación adicional.

Cena

De noche, el objetivo cambia. Ya no tienes que hacer mil cosas a la vez y puedes recurrir a platos más reconfortantes. En la cena puedes permitirte bajar el ritmo, combinar sabores que te relajen y elegir platos que sean a la vez seguros y saciantes, incluso en los días más ajetreados.

Cuando las comidas 
cotidianas se convierten en 
momentos compartidos

La vida sin gluten no se limita a las rutinas diarias. Incluye los cumpleaños, los brunch compartidos, las cenas con amigos y las quedadas espontáneas. Los mismos productos básicos que te resuelven el desayuno y el almuerzo pueden convertirse fácilmente en platos perfectos para más gente, cuando tu familia o tus amigos van de visita. 
Si vas a organizar una cena, estos consejos prácticos e ideas de platos sin gluten te ayudarán a compartir buenos momentos con los tuyos de una forma sencilla, inclusiva y sin una pizca de estrés. 

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