Antes de pasar a las recetas, es buena idea recordar algunos aspectos básicos que hacen mucho más sencillo el día a día sin gluten.
- Recurre siempre a productos sin gluten certificados. Se han probado, controlado y diseñado para garantizar que son seguros para las personas con celiaquía.
- Diseña comidas basadas en formatos familiares. Las tostadas, los boles con ingredientes variados, los wraps y los platos de pasta.
- Ten siempre a mano productos básicos fiables. El pan, los wraps, la pasta y los cereales son los pilares que te ayudarán a preparar comidas sin gluten sencillas.
- Piensa de un modo flexible y huye de la rigidez. Los alimentos típicos del desayuno pueden convertirse en una cena. Las sobras pueden ser un buen almuerzo. No hay reglas fijas.
- Planifica con flexibilidad. Una idea de lo que comerás durante el día reduce el estrés.
Con estos productos básicos a mano, cambiar algunos platos de la mañana a la noche es mucho más sencillo.