Aquí tienes una guía completa para sobrevivir al verano con consejos prácticos que te ayudarán a refrescarte y cocinar recetas ligeras y postres que merecen un hueco permanente en tu congelador.
Hidrátate
bien
Cuando hace calor, el organismo pierde líquidos mucho más rápido a través del sudor, lo que puede provocar dolores de cabeza, cansancio y mareos. Intenta beber agua con regularidad a lo largo del día sin esperar a tener sed.
Algunas apuestas seguras para hidratarse en verano:
- Agua con limón o menta
- Infusiones heladas
- Smoothies
- Bebidas con electrolitos
- Frutas con alto contenido en agua como la sandía o las fresas
Apuesta por comidas más ligeras
El verano no es la temporada idónea para comidas pesadas que requieran una siesta justo después.
Los platos ligeros te ayudarán a sentirte más activo cuando haga calor; en especial las comidas que incluyan verduras frescas, ingredientes refrescantes y combinaciones sencillas.
Te dejamos por aquí algunas ideas sin gluten:
Elige ropa adecuada
para el calor
Las prendas sueltas y transpirables ayudan a tu cuerpo a regular el calor de un modo más eficiente. El lino, el algodón y los tejidos ligeros son tus mejores aliados durante las olas de calor, mientras que los colores más oscuros absorben el calor mucho más deprisa.
Y sí, las gafas de sol dejan de ser un complemento de moda para convertirse en un elemento esencial para la supervivencia.
Mantén fresca la casa
El calor se las arregla para convertir las casas en auténticas freidoras de aire.
Estos hábitos sencillos pueden ayudarte:
- Mantén cerradas las cortinas o las persianas durante las horas de más sol.
- Abre las ventanas a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.
- Usa ventiladores para mejorar el flujo de aire.
- Pasa tiempo en lugares más frescos o con aire acondicionado cuando sea necesario.
Combate el calor con
postres refrescantes
Pocas cosas alegran más el día que abrir el congelador y recordar que hay helados.
Aquí tienes algunas opciones refrescantes sin gluten que merece la pena probar:
Y si quieres una solución aún más sencilla, te traemos la selección veraniega de helados y postres de Schär.
Aquí puedes ver algunas delicias perfectas para combatir el calor:
Evita las horas más calurosas
Las horas más calurosas del día suelen darse entre las once de la mañana y las cuatro de la tarde.
Si es posible, programa los paseos más temprano o más tarde, haz descansos en zonas con sombras, evita el ejercicio intenso durante las olas de calor y planifica las actividades al aire libre para la noche.
Lleva contigo
artículos que te ayudarán a refrescarte
Estos sencillos objetos pueden salvarte la vida en una ola de calor:
- Abanicos
- Brumas faciales refrescantes
- Botellas de agua
- Toallitas refrescantes
- Pequeños alijos de snacks para los viajes
Sobre todo durante las vacaciones, en festivales o en largas jornadas de viaje, estas cosas pueden facilitarte mucho la vida.
Aprende a detectar que tu cuerpo necesita un descanso
Algunos síntomas como mareos, náuseas, taquicardia, dolores de cabeza o un cansancio inusual pueden indicar que tu organismo está teniendo problemas para regular la temperatura y refrescarse adecuadamente.
El descanso, la hidratación y la sombra son más importantes que seguir a toda costa. Ningún plan veraniego merece que te sientas mal.
El verano
se disfruta mucho más
con un poco
de preparación
Un buen verano está repleto de placeres sencillos:
comidas frescas, postres fríos, largas veladas al aire libre, tapeos en la playa, bebidas refrescantes y momentos en los que todo parece más ligero.
Así que ya sabes: mantén el agua fría, los snacks a mano y el congelador bien abastecido.
Tu yo futuro te agradecerá hasta el infinito que le libres del exceso de calor.