Todas las variedades de queso se pueden agrupar en siete categorías: duro, semiduro, blando, semiblando, fresco, azul y con sabor añadido y procesado.
Queso curado
Este es el queso más seco, ya que se drena casi todo su suero y se prensa y envejece durante más tiempo, hasta 36 meses o más. Como resultado, tiene un sabor más fuerte y se mantiene en buen estado durante más tiempo. Las variedades comunes incluyen: parmesano, manchego y grana-padano.
Queso semicurado
Estos quesos retienen un poco más de humedad que los quesos curados y se maduran durante menos tiempo, por lo general hasta seis meses. Tienen un sabor normalmente más suave y una textura firme que es ideal para derretir. Es por esto que se encuentran entre los quesos más populares. Las variedades más comunes incluyen: Cheddar, Gouda, Red Leicester, Wensleydale y Gruyère.
Queso de pasta blanda
Tradicionalmente, se asocian con los quesos franceses. Esta categoría contiene aquellas variedades que tienen un alto contenido de humedad y cáscaras floridas creadas por cultivos especiales de moho. Se dejan madurar durante unas 4-9 semanas, lo que les da un sabor mantecoso y una consistencia cremosa. Las variedades más comunes incluyen: brie, camembert y queso de cabra en trozos.
Queso semiblando
Estos quesos tienen un contenido de humedad ligeramente menor que los quesos blandos y se envejecen un poco más. Como resultado, tienen una textura elástica y un sabor suave. Las variedades más comunes incluyen: Monterey Jack y Munster.
Queso fresco
Estos quesos no necesitan tiempo de prensado o maduración. Como resultado, son húmedos, suaves y de sabor ácido, de color blanco y tienen la vida útil más corta de todos los quesos. Están hechos para comerse en cuanto estén listos. Las variedades comunes incluyen: queso crema, requesón, queso feta, mozzarella y ricotta.
Queso azul
Cualquiera de los quesos anteriores se puede hacer azul con la inclusión de un cultivo de moho llamado penicillium roqueforti, que le da al queso un sabor intenso, una textura cremosa y un olor acre. Aunque existe la preocupación de que algunos quesos azules contengan moho que se ha cultivado en pan de trigo o de centeno, esta práctica es muy poco común en la actualidad. De cualquier manera, debes tener cuidado y leer la lista de ingredientes cuando compres queso azul. Las variedades comunes incluyen: Gorgonzola, Roquefort y Stilton.
Quesos procesados y con sabor añadido
Cualquiera de los quesos anteriores puede procesarse o combinarse con ingredientes o sabores adicionales para producir uno de estos quesos, por ejemplo, queso ahumado, queso bajo en grasa o queso con trufa. Esta es la categoría con la que los consumidores sin gluten deben tener más cuidado, pues muchos de los procesos pueden utilizar el gluten como agente estabilizador o aromatizante.