Las semillas de chía son una fuente excelente de obtener energía. De hecho, tienen una perfecta proporción de fibra, proteínas con bajo contenido de almidón y azúcar. La fibra ayuda a ralentizar la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo, lo que hace que la energía dure más, mientras que las proteínas son vitales para construir y mantener células, músculos y tejidos sanos. Además, las semillas de chía son ricas en hierro y magnesio, dos minerales que promueven la energía del cuerpo al ayudar a transportar oxígeno a los músculos y mejorar el metabolismo de los alimentos, respectivamente.
Las semillas de chía también son la mejor fuente vegetal de ácidos grasos omega-3. Estos juegan un papel crucial en el mantenimiento de la función cerebral normal, al construir y preservar las membranas celulares y promover la comunicación entre las células cerebrales.