Las cualidades nutricionales del amaranto se han aprovechado durante siglos. Los antiguos griegos creían que tenía propiedades curativas. Para los mayas, fue una poderosa fuente de alimento. Los aztecas creían que el amaranto tenía poderes sobrenaturales que darían una gran fuerza a todos los que lo comieran. Y aunque el amaranto no tiene superpoderes, las ideas sobre sus beneficios no estaban del todo alejadas de la realidad: cada pequeño grano de este pseudocereal sin gluten contiene una importante variedad de nutrientes esenciales que tienen beneficios para la salud.

A continuación, analizamos los beneficios del amaranto más allá del mito para descubrir cómo puede ayudarte en tu día a día.

¿Para qué sirve el amaranto?

Al igual que otros pseudocereales de grano entero, el amaranto es una proteína completa (lo que significa que contiene los nueve aminoácidos esenciales), rica en fibra y carbohidratos complejos. La proteína juega un papel clave en la estimulación del metabolismo y en la construcción y reparación de células y tejidos. La fibra se mueve lentamente a través del intestino, lo que promueve la sensación de saciedad y alimenta las bacterias buenas de nuestro sistema digestivo. Los carbohidratos complejos se descomponen lentamente, liberando la glucosa gradualmente. Por lo tanto, comer amaranto puede contribuir a mantener niveles más altos de energía, una mejor salud digestiva y una función celular más fuerte.

Sin embargo, el amaranto destaca por su alto contenido de manganeso, fósforo, potasio y hierro. Una porción de amaranto contiene el 100% de la ingesta diaria recomendada de manganeso, casi el 50% de magnesio, casi el 40% de fósforo y casi el 30% de hierro. Además, el manganeso es crucial para mantener una función cerebral saludable. El magnesio y el fósforo ayudan a liberar energía de los alimentos y son excelentes para la salud de los músculos y los huesos. Mientras tanto, el hierro es vital para producir hemoglobina y, por lo tanto, proporcionar a tus órganos y músculos todo el oxígeno que necesitan para funcionar a niveles óptimos.

Propiedades nutricionales del amaranto 

Está claro por todo lo mencionado anteriormente que, por su contenido rico en proteínas, fibra, carbohidratos complejos, manganeso, magnesio, fósforo y hierro, el amaranto tiene un perfil nutricional muy completo. De hecho, un estudio sobre la calidad de la proteína del amaranto ha descubierto que es una de las proteínas de origen vegetal más nutritivas y comparable a la proteína de origen animal. Sin embargo, su lista de nutrientes beneficiosos no termina ahí.

Entre los cereales, el amaranto ocupa el segundo lugar después del teff por su contenido en calcio. Este tiene un papel importante en la construcción de huesos y dientes fuertes, regula las contracciones musculares (incluidos los latidos del corazón) y garantiza la correcta formación de coágulos sanguíneos. El amaranto también es una buena fuente de selenio, que ayuda al sistema inmunológico a funcionar correctamente al favorecer la función antioxidante. Asimismo, el amaranto contiene muchas vitaminas B (especialmente vitamina B6, que ayuda al metabolismo y a la formación de hemoglobina) y es uno de los pocos cereales que contienen vitamina C, que es bien conocida por sus propiedades defensivas.

Por otro lado, el amaranto también tiene niveles altos de fitoesteroles, que reducen el colesterol, y de antioxidantes, que ayudan al cuerpo a desarrollar resistencia a las enfermedades crónicas, al proteger las células del daño de los radicales libres.

Beneficios de la harina de amaranto 

Todas las ventajas nutricionales del amaranto también están presentes en la harina de amaranto, por lo que cocinar con ella aportarás numerosas proteínas, fibra dietética, manganeso, fósforo, hierro, calcio, selenio, vitaminas B, vitamina C, antioxidantes y fitoesteroles a tu dieta. Dado que estos nutrientes esenciales tienen importantes propiedades que estimulan la sangre y las células, reducen el colesterol, proporcionan energía, aumentan la resistencia y el metabolismo, también pueden ayudarte a lograr una mayor cognición mental, una mejor salud muscular y a reducir el colesterol.

Como consecuencia, aunque es posible que no te brinden una gran energía, el amaranto y la harina de amaranto contienen nutrientes que son clave para garantizar que estés física y mentalmente en forma.