Etiopía es famosa por producir algunos de los mejores corredores de larga distancia del planeta. Según uno de ellos, el medallista de oro olímpico y poseedor del récord mundial de maratón Haile Gebrselassie, el secreto del historial de los atletas etíopes es el teff, un antiguo cereal sin gluten del tamaño de una semilla de amapola. Es conocido como un superalimento por su alto contenido en proteína y fibra y su alta densidad en nutrientes, lo que es un gran reclamo para un grano tan diminuto. Entonces, ¿cómo puede algo tan pequeño tener tantas propiedades?
En este artículo, analizamos las propiedades del teff para descubrir por qué es tan bueno qué beneficios tiene para la salud.
¿Para qué sirve el teff?
El teff es bueno para los atletas de resistencia, pero ¿por qué? Para empezar, proporciona energía duradera y garantiza el buen estado físico del cuerpo gracias a su rico contenido en proteínas. Al igual que el trigo sarraceno y la quinoa, el teff se considera una proteína completa debido a que contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita para el crecimiento celular. Entre ellos, destacan los niveles particularmente altos de lisina, que nuestro cuerpo usa para construir y mantener el tejido muscular. Los aminoácidos también son los componentes básicos de los anticuerpos y, por lo tanto, contribuyen a un sistema inmunológico más fuerte.
Además, el teff es bueno para la circulación sanguínea, la función muscular y la concentración cerebral, debido a su inusualmente alto contenido de hierro. Nuestros cuerpos necesitan hierro para producir glóbulos rojos, que a su vez transportan oxígeno por todo el cuerpo, alimentando nuestros músculos y, lo más importante, nuestro cerebro.
Como cereal integral, el teff también es una fuente importante de fibra dietética y carbohidratos complejos, que están relacionados con una mejor digestión y salud intestinal y ayudando a mantener los niveles de azúcar en sangre.