La fibra es la parte no digerible de un alimento vegetal que ayuda a mantener saludable nuestro sistema digestivo y se puede encontrar naturalmente en la mayoría de las verduras, frutas, cereales, hortalizas y legumbres. Si tienes algún trastorno relacionado con el gluten y estás siguiendo una dieta sin gluten, debes incluir alimentos ricos en fibra para ayudar a cuidar tu salud y bienestar.
¿Por qué la fibra es tan importante en una dieta sin gluten?
El gluten está presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, entre otros, y en sus productos derivados. Seguir una dieta libre de gluten puede implicar reducir la cantidad de cereales integrales en nuestra dieta y, por lo tanto, no llegar al aporte de fibra diario recomendado. Algunos productos sin gluten se basan en cereales como el arroz o el maíz que tienen un bajo contenido en fibra.
En Schär tenemos productos con alto contenido en fibra como Pan de Molde con Cereales, Baguette Vital, Cereal Flakes, Pan de Payés con Semillas o nuestro Mix Rústico. Además, utilizamos harinas como la quinoa, el mijo, la avena o el trigo sarraceno.
El beneficio principal de la fibra en nuestra dieta es que mantiene saludable el sistema digestivo al ayudar a que los alimentos avancen rápidamente a lo largo del intestino, evitando el estreñimiento y aumentando el volumen de las heces. Una dieta rica en fibra podría ayudar a prevenir problemas intestinales como la diverticulitis. La fibra también contribuye a otros procesos, como estabilizar los niveles de glucosa y colesterol.