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Eli Anne Dvergsdal es una corredora de montaña noruega. En 2019 ganó la prestigiosa maratón de montaña Zegama Aizkorri en España. Solo cuatro años antes, siendo ya una adulta, le diagnosticaron celiaquía. La celiaquía ha obligado a Eli Anne a renunciar al gluten, pero no a su pasión por las carreras de montaña. Puede que sea un ejemplo más de que toda adversidad lleva en su seno la semilla del éxito.

Hemos tenido el placer de conseguir una entrevista con ella. Sigue leyendo para conocer la evolución de su enfermedad y descubrir cómo integra la dieta sin gluten en su rutina deportiva.

¿Cómo y cuándo descubriste que tenías celiaquía?

Me diagnosticaron la celiaquía a principios de 2019. Tras varios años con muchos problemas estomacales y con unos niveles bajos de hierro, los dolores de estómago iban a peor. Sufría vómitos, mucho dolor de estómago y malestar general durante semanas seguidas, después mejoraba 2 o 3 días y de nuevo me sentía fatal durante otra semana. Fui al médico, que me tomó unas muestras de sangre y me hizo posteriormente una gastroscopia que confirmó el diagnóstico de celiaquía.

¿Afectó el cambio de dieta a tu rendimiento deportivo? De ser así, ¿en qué lo notaste?

Cambiar a una dieta sin gluten ha sido crucial para mí tanto en mi vida diaria como en mi faceta deportiva, en los entrenamientos y las competiciones. En cuanto adopté la dieta sin gluten, empecé a sentirme un poco mejor y después de unos meses había evolucionado muchísimo. Ya no tengo problemas estomacales reseñables, mis valores de hierro se han normalizado y mi nivel de energía es más alto durante el ejercicio y también el resto del día. Tras eliminar el gluten de mi alimentación, vuelvo a tener un buen rendimiento tanto en los entrenamientos diarios como en las competiciones.

¿Cómo es tu dieta habitual?

Como hago mucho ejercicio, necesito mucha nutrición. A lo largo del día, hago muchas comidas, como el desayuno, el almuerzo, la cena, un tentempié nocturno y algunos snacks antes, durante y después del ejercicio. Mis comidas suelen contener muchos carbohidratos, además de algo de proteína y grasa. Suelo tomar pan en el desayuno, el almuerzo y la cena, y el Pan de Molde con Cereales, el Pan de Molde Vital y el Pan Payés de Schär son mis favoritos. La Ciabatta y los Panini también son buenas opciones cuando me apetece pan caliente recién horneado. En la cena preparo a menudo arroz, patatas o pasta sin gluten con verduras y, por ejemplo, pescado o pollo. Además, como pequeños snacks, como fruta, galletas o barritas; y en los entrenamientos largos y exigentes necesito reponer mucha energía, así que recurro a productos como Snack, Twin Bar, Cereal Bar o Crackers de Schär.

La celiaquía puede afectar a cualquier persona en cualquier momento, sea cual sea su edad. A Eli Anne, una corredora de montaña de élite, se la diagnosticaron siendo ya adulta. Por mucho que corra, no podrá escapar de la celiaquía. Por eso ha decidido integrarla en su vida. Está claro que con conocimientos, una dieta adecuada y una mentalidad positiva, esta enfermedad no obstaculiza el éxito.

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