Sentirse bien y sano sin gluten

Sentirse bien y sano sin gluten

Adiós invierno, ¡bienvenida primavera!

El invierno consigue que nos sintamos a menudo cansados y débiles. La comida pesada y movernos poco hacen que el cuerpo se sienta lento. Por suerte, en primavera aumenta la motivación y tenemos muchas buenas intenciones guardadas para el nuevo año: el momento perfecto para estimular el metabolismo con una alimentación sana y librarse de otras sustancias tóxicas no saludables. Si quieres ayudar a tu cuerpo con la limpieza, a menudo llamada desintoxicación, aquí te ofrecemos consejos prácticos para una dieta semanal fácil de llevar a cabo totalmente sin gluten.
 

Limpieza de sustancias tóxicas no saludables

¿Qué significa «desintoxicación»?

Aunque a menudo se oye hablar de este concepto, el mundo especializado no lo tiene aún definido ya que, desde el punto de vista científico, no se generan residuos tóxicos. Cuando hablamos de una «desintoxicación» o de una «cura de desintoxicación» lo más frecuente es que nos estemos refiriendo a limpiar del cuerpo de sustancias no saludables, algo que también funciona con una intolerancia al gluten. No se trata de perder kilos sobrantes: hacer una «semana de desintoxicación» no implica contar calorías, sino que, sobre todo, se trata de elegir alimentos de forma consciente. Si buscas ideas para platos adecuados sin gluten puedes consultar nuestra base de datos de recetas; por supuesto, si a la vez reduces también un poco las porciones, en una semana de dieta también conseguirás perder algo de peso. Sigue el conocido refrán: desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un pobre.

 

La característica principal de una semana de alimentación de limpieza es ayudar a los órganos excretores responsables de la eliminación de restos metabólicos, es decir, el intestino, los riñones, la piel, el hígado y la lengua y, al mismo tiempo, introducir en el cuerpo la menor cantidad posible de sustancias nuevas no saludables. Para ello lo mejor son verduras cocidas y crudas, ensalada y fruta, tal y como recomienda la pirámide de alimentación sin gluten. Estas contienen muchas vitaminas y fibras alimentarias sanas. Deberías comer lo máximo posible de este tipo de alimentos y, entre ellos, favorecer los siguientes tipos por su efecto purificador:

Verduras y ensalada

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  • Alcachofas: facilitan la digestión, la sustancia amarga cinarina estimula el metabolismo del hígado y la vesícula.
  • Topinambo: la «patata de los diabéticos» es baja en calorías y sacia gracias a la fibra alimentaria inulina.
  • Col verde: contiene mucha vitamina C y luteína, de vital importancia para la vista 
  • Espárragos: estos mensajeros de la primavera tienen efecto diurético gracias a los ácidos aspárticos y a su elevado contenido en potasio. 
  • Tomates: el colorante rojo licopeno del tomate tiene un elevado efecto antioxidante y, por ello, refuerza las defensas. 
  • Hierbas aromáticas: las hierbas aromáticas frescas contienen muchas sustancias naturales que ayudan a los órganos excretores. ¡Óptimas para condimentar!
  • Psyllium: contiene fibras alimentarias que se hinchan con el agua y limpian el sistema digestivo

Fruta

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  • Papaya: sus potentes antioxidantes actúan como captadores de radicales y ayudan a quemar grasas. También es interesante por su elevado contenido de vitamina C y el potasio drenante.
  • Piña: contiene muchas enzimas que favorecen la digestión de proteínas y la quema de grasas. 
  • Frutos del bosque: los frutos del bosque, sobre todo los arándanos, tienen un efecto antioxidante y antiinflamatorio. Sus colorantes vegetales ejercen también un efecto estabilizador sobre los vasos sanguíneos. 
  • Peras y manzanas: ambas frutas contienen peptina, una fibra soluble que ayuda a desintoxicar el cuerpo de metales pesados y que reduce el nivel de colesterol.

Más consejos y trucos para ayudar al metabolismo

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  • A la hora de cocinar utiliza la menor cantidad de grasa posible, opta por rehogar o cocinar al vapor.
  • Para las ensaladas emplea aceite de oliva de alta calidad que facilita que el cuerpo absorba vitaminas.
  • Reduce durante la dieta el consumo de sal y azúcar, también en la preparación de los alimentos. Para condimentar utiliza hierbas aromáticas frescas en vez de sal.
  • Deberías renunciar por completo al café y al alcohol.
  • Por el contrario, deberías moverte mucho, sobre todo al aire fresco; lo ideal es que hagas cada día un paseo de media hora a buen ritmo, independientemente del tiempo que haga.
  • Y last, but not least: en una semana de limpieza sin gluten es muy importante beber mucho; a diario deberían consumirse aprox. entre litro y medio o dos litros para que resulte más fácil depurar las sustancias que lastran al organismo. Lo mejor es consumir agua mineral sin gas, zumos de frutas con agua mineral sin azúcar añadido y té de hierbas aromáticas o frutos sin endulzar. También son muy recomendables los tés verdes como el té rooibos, ya que contienen sustancias que capturan los radicales libres. Los tés de regaliz tienen un efecto desintoxicante que liberan el aparato digestivo de tóxicos y también el té de ortiga drena y fortalece el sistema inmune.

Sin miedo a las grasas saludables

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¡Las grasas son una parte fundamental de la alimentación sin gluten! Aportan al cuerpo energía, actúan como portadores de sustancias de sabor y de aroma y transportan ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles a la sangre. Es quiere decir que, por ejemplo, las vitaminas de una zanahoria no se aprovechan si no las ingieres con grasa o aceite. Las grasas sanas son las que más tiempo permanecen en el estómago, por lo que mantienen la saciedad. También contribuyen a regular la presión sanguínea, ayudan a tener un nivel de colesterol sano y controlan las inflamaciones del cuerpo.

Como norma general se aplica: cuanto más alta se la cantidad de ácidos grasos no saturados, más saludable es para nuestro cuerpo.

  • Las grasas malas suelen estar compuestas por los denominados ácidos grasos saturados como, por ejemplo, los de la mantequilla, las galletas y las patatas fritas.
  • Por el contrario, la grasa sana es rica en ácidos grasos no saturados.
  • Los ácidos grasos Omega 3 u Omega 6-son grasas sanas que se encuentran en diversos aceites (de oliva, de nuez, de lino, de colza), frutos secos (cacahuetes, nueces de macadamia, pecanas), aguacates y en pescados grasos (salmón, arenques).