El grano de café no contiene gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno.
Pero al comprar y consumir distintos tipos de productos de café, hay que tener cuidado para evitar que las trazas de gluten te arruinen esa taza de tu bebida favorita. Los cafés aromatizados pueden causar problemas, las cremas para café (tanto líquidas como en polvo) pueden contener gluten, y se han registrado casos de contaminación cruzada en las plantas en las que se muele y se procesa el café.
Resumiendo: normalmente el café no contiene gluten y con un poco de cuidado deberías poder disfrutar de tu chute de cafeína en cualquiera de sus formas típicas, tanto si te vuelve loco el "flat white" como si eres un devoto del capuchino.