En ocasiones, el tracto digestivo humano no puede digerir los fructanos de manera muy eficiente y algunas personas son intolerantes. Descubre qué alimentos contienen fructanos y cómo comenzar una dieta baja en fructanos.
¿Qué son los fructanos?
Un fructano es un azúcar que consta de una cadena de moléculas de fructosa unidas con una molécula de glucosa al final. Los fructanos se incluyen en el grupo de carbohidratos FODMAP que pueden fermentar en el intestino y causar trastornos digestivos.
Limitar la ingesta de fructanos puede ayudar en algunos de síndrome del intestino irritable (SII), donde la acumulación de gas y agua en el intestino grueso es una causa clave de síntomas como distensión y distensión abdominal, dolor de estómago, flatulencia y náuseas, así como diarrea, estreñimiento o ambos.
Presentes en alimentos como el trigo, la cebolla, el ajo, los espárragos, los frijoles, la sandía y muchos otros alimentos, los fructanos son difíciles de evitar por completo.
¿Qué es la intolerancia a los fructanos?
El sistema digestivo humano carece de capacidad para romper completamente las moléculas que componen los fructanos y liberar la fructosa y la glucosa. Los estudios muestran que las personas absorben entre el 5% y el 15% de los fructanos en el intestino delgado, lo que supone que la mayoría pase al intestino grueso o al colon. Aquí, las bacterias naturales fermentan los fructanos. Este proceso puede causar diferentes niveles de malestar en diferentes personas, incluidos síntomas dolorosos y desagradables como hinchazón y diarrea.
Causas y síntomas de la intolerancia a los fructanos
Las causas de la intolerancia al fructano todavía no se conocen completamente. Algunas personas parecen tener menos capacidad que otras para digerir y absorber fructanos en su torrente sanguíneo, y otras experimentan síntomas más fuertes que otras como resultado de la fermentación de los azúcares no absorbidos.
Algunos de los síntomas más comunes son flatulencias, distensión abdominal, eructos, estreñimiento o diarrea. Si experimentas estos síntomas con regularidad, debes visitar a tu médico para que lleve a cabo un diagnóstico adecuado. El diagnóstico de intolerancia a los fructanos aún están en desarrollo, pero, al igual que con otras intolerancias a los azúcares como la intolerancia a la fructosa, las pruebas de aliento a veces se pueden usar para medir el contenido de gases que se producen cuando los fructanos se fermentan en el intestino, No obstante, los resultados de esta prueba no tienen la garantía de un diagnóstico totalmente certero, por lo que es conveniente realizar una dieta de exclusión y observar si los síntomas disminuyen.
Fructanos y el SII
Los síntomas y las causas de la intolerancia a los fructanos tienen muchas similitudes con el síndrome del intestino irritable (SII). El SII es un trastorno funcional que afecta el intestino grueso y puede ser provocado por ciertos alimentos o también estrés, cambios hormonales u otras enfermedades que afectan el tracto gastrointestinal. Las personas que relacionan sus síntomas con la ingestión de ciertos alimentos pueden experimentar dificultades para tolerar los fructanos y otros carbohidratos fermentables de cadena corta. Esto no quiere decir que todas las personas con SII no puedan tolerar los fructanos, pero es interesante tener en cuenta que las dos condiciones pueden estar relacionadas en algunas personas.
Al tratar de determinar qué alimentos están desencadenando los síntomas en casos de sospecha de SII e intolerancia a los fructanos, es probable que un médico o dietista-nutricionista sugiera que se siga un diario de alimentación para ver cómo está respondiendo su cuerpo a los FODMAP, alimentos con alto contenido de azúcares que conducen a niveles más altos de fermentación en el intestino. La mejor forma es observar el impacto de eliminarlos y qué sucede cuando se vuelven a introducir en la dieta, así como encontrar la tolerancia individual de cada uno.
Fructanos y gluten
El gluten es una proteína que se encuentra en ciertos cereales, especialmente en el trigo, la cebada y el centeno. Los trastornos digestivos relacionados con el gluten incluyen la celiaquía, un trastorno autoinmune provocado por la presencia de gluten en el intestino, y la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca, mal llamada intolerancia al gluten. Dado que el trigo, la espelta, el centeno y la cebada son alimentos ricos en fructanos y contienen gluten, puede ser difícil saber si los síntomas los causa el gluten u otro componente.
La celiaquía se puede evaluar y diagnosticar con un alto grado de certeza. Pero la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca es difícil de diagnosticar, por lo hay que tener en cuenta que no hay forma de saber si los síntomas que surgen tras ingerir productos que contienen gluten son provocados por el gluten u otro componente presente en trigo, cebada y centeno, como los fructanos.
Lista de alimentos ricos en fructanos
Si el médico cree que puedes tener intolerancia a los fructanos, necesitarás una lista de alimentos para ayudarte a elaborar la dieta, buscar una dieta baja en fructanos o identificar qué está desencadenando los síntomas. Los alimentos ricos en fructanos incluyen:
- Cereales: trigo, espelta, centeno y cebada
- Fruta: sandía, nectarina, pomelo, caqui, granada, ciruelas, plátanos maduros, dátiles, ciruelas pasas y pasas.
- Hortalizas: cebollas, ajos, puerros, alcachofas, espárragos, remolachas, coles de Bruselas, col rizada, hinojo y guisantes.
- Legumbres: judías y guisantes.
- Frutos secos: anacardos y pistachos
- Otros: Raíz de achicoria y algunos productos de soja.
Dieta baja en fructanos
¿Cómo evitar los fructanos? Aunque algunos de los alimentos con alto contenido de fructanos son muy comunes, hay formas de sustituirlos o buscar alternativas con un menor contenido. Por ejemplo, los cereales que ricos en fructanos pueden sustituirse por cereales sin gluten, como el trigo sarraceno, la avena, la quinoa, la tapioca y el arroz integral.
Consejos sobre cómo manejar la intolerancia a los fructanos
Si sospechas que puedes tener intolerancia a los fructanos, debes consultar con un médico especializado. Un profesional médico puede diseñar una dieta de exclusión en la que evites los alimentos que contienen fructanos durante un período limitado para ver si los síntomas desaparecen.
Después de la eliminación inicial de fructanos, debes reincorporar gradualmente alimentos que contengan fructanos de nuevo en tu dieta, poco a poco e ingrediente a ingrediente para determinar la intolerancia individual. Debes llevar un diario de alimentación y síntomas para que puedas analizar los resultados obtenidos al ingerir diferentes alimentos. El enfoque de la dieta baja en FODMAP desarrollado por la Universidad Monash de Melbourne funciona de la misma manera. La idea no es eliminar para siempre todos los FODMAP de la dieta, sino conocer el impacto de cada uno y encontrar un nivel de ingesta cómodo como parte de una dieta equilibrada.
Antes de realizar cambios importantes en la dieta, es importante buscar el consejo de tu médico o nutricionista/dietista para asegurarse de que siempre estás llevando una dieta adecuada que cubra tus necesidades nutricionales.