¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

Con el nombre de síndrome del intestino irritable (también SII o IBS de Irritable Bowel Syndrome) se conoce una disfunción del intestino.

A pesar de múltiples visitas al médico y un examen a fondo, a menudo no se encuentra una causa corporal, pero a largo plazo las molestias no se pueden ignorar y la calidad de vida empeora ostensiblemente.

¿Qué síntomas aparecen?

Los síntomas del intestino son diversos y van desde hinchazón y estreñimiento a diarrea, sensación de saciedad o dolores abdominales. A menudo también aparecen junto con el síndrome del intestino irritable o como consecuencia de él otros síntomas como cansancio, sentimiento de fatiga, humor depresivo, dolor de cabeza o de articulaciones.

¿Cómo se establece el diagnóstico?

El diagnóstico del Síndrome del Intestino Irritable no es sencillo, ya que aún se sabe poco sobre las causas patológicas. En la guía de la Sociedad Española de Gastroenterología se establecen tres criterios que definen el Síndrome del Intestino Irritable para los adultos:

  • a) Dolor o molestia abdominal recurrente al menos 3 días por mes en los últimos 3 meses asociado a dos o más de los siguientes síntomas:

    • Mejora con la defecación.
    • Comienzo asociado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
    • Comienzo asociado con un cambio en la consistencia de las deposiciones.
  • b) Los criterios deben cumplirse durante los últimos 3 meses y los síntomas haber comenzado un mínimo de 6 meses antes del diagnóstico
  • c) Es indispensable que no existan otros cuadros clínicos que pudieran ser responsables de los síntomas. En el diagnóstico diferencial se han de descartar patologías que cursan con síntomas parecidos en particular intolerancias a gluten, lactosa y fructosa.

Diario de alimentación y tratamiento de ensayo error

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El tratamiento debe ser igual de personalizado que cada sistema del tracto digestivo. No hay ningún tratamiento estándar, aunque con un poco de paciencia se puede crear un plan dietético evitando específicamente de alimentos que, entre otros, pueden ayudarte a calmar tu intestino y aumentar la calidad de vida. Lleva un diario de alimentación (incluir un enlace en caso necesario) y deja que nutricionistas te ayuden.

Contribuir al tratamiento con una dieta sin gluten y baja en FODMAP

Una vez que se ha encontrado qué alimentos desencadenan o empeoran los síntomas, se puede hacer algo al respecto. En el caso de muchos afectados, la ingesta de productos sin gluten mejora significativamente la aparición de dolores, hinchazón y cansancio, así como la consistencia de la defecación. No obstante lo importante es que se descarten primero la celiaquía y la alergia al trigo. También debería aclararse con el médico que te trata o el nutricionista si en el nuevo plan dietético deberían restringirse los FODMAP (oligo-, di- y monosacáridos y polioles fermentables). Esta forma de dieta ofrece resultados prometedores y ciertos médicos la aplican como primera estrategia de tratamiento desde hace unos años.

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