¿Qué es una enfermedad autoinmune?

El sistema inmunológico defiende nuestro cuerpo contra enfermedades e infecciones. Pero, en algunos casos, el sistema inmunológico ataca por error células, tejidos y órganos sanos. Esta condición se conoce como enfermedad autoinmune.

Los científicos apuntan que existen más de 80 enfermedades autoinmunes. Algunas son afecciones bien conocidas y relativamente comunes, como la celiaquía, la artritis reumatoide, la diabetes tipo 1, el lupus y la esclerosis múltiple, mientras que otras son mucho más raras y difíciles de diagnosticar.

La mayoría de las enfermedades autoinmunes no tienen cura y requieren un tratamiento de por vida para aliviar los síntomas.

¿Son las alergias una enfermedad autoinmune?

Una alergia es una respuesta severa de su sistema inmunológico a una sustancia normalmente inofensiva, como el polen, el polvo o un alimento en particular. El sistema inmunológico produce anticuerpos que atacan a la sustancia ofensiva, que se llama alérgeno. Esto puede causar síntomas como sarpullido, sibilancias, secreción nasal o picazón en los ojos, o en ocasiones síntomas más graves  como graves como dificultad para respirar y presión arterial baja.

Una alergia no es una enfermedad autoinmune en el sentido de que la reacción del sistema inmunológico se centra en un alérgeno, un invasor extraño en el cuerpo, y no dirige su ataque contra células o tejidos.

Enfermedades autoinmunes, alergias e intolerancias

A veces, las personas tienen intolerancia a ciertos alimentos, siendo la intolerancia a la lactosa el ejemplo más común. Una intolerancia se diferencia en que el sistema inmunológico no está involucrado. La reacción suele limitarse al tracto digestivo, con síntomas desagradables pero no graves, como diarrea o náuseas.

Una intolerancia alimentaria se diferencia de  una alergia a los alimentos en que no siempre causa una reacción inmediata y puede ocurrir horas después de haberse consumido el alimento que no se tolera o tras acumularse en el cuerpo después de varias ingestas Otra diferencia viene de que una persona con intolerancia alimentaria consuma pequeñas cantidades de la sustancia que no tolera, mientras que con una alergia, incluso una pequeña cantidad del alérgeno es suficiente para desencadenar los síntomas.

Enfermedades autoinmunes y alergias: similitudes y diferencias

Tanto las enfermedades autoinmunes como las alergias ocurren a menudo cuando una persona tiene una predisposición genética; en otras palabras, pueden ser hereditarios. La alergia a la leche, por ejemplo, es más común en niños cuyos padres también tienen alergias. La celiaquía, un trastorno autoinmune relacionado con la reacción del cuerpo al gluten, en personas con una determinada variante genética. Sin embargo, todavía se desconoce por qué la alergia o la enfermedad autoinmune se desencadena en algunas personas y no en otras, incluso cuando presentan la predisposición genética.

Una de las diferencias clave entre las enfermedades autoinmunes y las alergias es que las alergias pueden aparecer y desaparecer con el tiempo, especialmente en los niños, mientras que los trastornos autoinmunes son generalmente enfermedades de por vida. Los síntomas también tienden a ser completamente diferentes. Por ejemplo, las alergias producen un Una respuesta exagerada y repentina del sistema inmunitario, mientras que los trastornos autoinmunes causan daño progresivo a los tejidos y órganos del cuerpo si no se tratan.

¿Pueden las enfermedades autoinmunes ser causadas por alergias alimentarias?

Se desconoce la causa exacta de las enfermedades autoinmunes. Una posible teoría es que algunos microorganismos (bacterias o virus) o medicamentos pueden desencadenar cambios que confunden al sistema inmunológico. En muchos casos, también parece ser fundamental presentar una predisposición genética a desarrollar un determinado trastorno autoinmune, como es el caso de la celiaquía.

Quedan muchos más descubrimientos por hacer con respecto al sistema inmunológico y qué desencadena las alergias y las enfermedades autoinmunes.