El síndrome del intestino irritable (SII) no es tanto una enfermedad como un conjunto de síntomas que afectan al tubo digestivo y que pueden desencadenar ciertos alimentos. Es importante conocer nuestro cuerpo y saber cómo afectan a nuestro sistema digestivo los distintos alimentos, sobre todo en el caso de personas que padecen enfermedades crónicas como la celiaquía, el SII y las sensibilidades alimentarias.
Si padeces SII, seguro que ya tienes en mente una lista de alimentos que desencadenan los síntomas. Pero quizás no te hayas dado cuenta de que hay alimentos que pueden ser tan beneficiosos para tu intestino como otros son perjudiciales. Aquí te contamos lo que necesitas saber sobre qué alimentos debes evitar si tienes SII y cuáles puedes disfrutar.
¿Qué es el síndrome del intestino irritable?
El síndrome del intestino irritable o SII es un trastorno digestivo que afecta al intestino grueso. Entre los síntomas más frecuentes se incluyen el dolor abdominal, el dolor de tipo cólico, la flatulencia, la distensión abdominal, el estreñimiento, la diarrea o ambas cosas. En la mayoría de los casos, se trata de una enfermedad crónica que requiere un tratamiento a largo plazo, incluidos algunos cambios de alimentación.
Si bien un pequeño porcentaje de personas con SII sufre síntomas graves, la mayoría son capaces de reducir sus síntomas cambiando sus hábitos alimenticios y gestionando el estrés. La buena noticia es que el SII no suele causar normalmente daños en el propio tejido del intestino ni tampoco aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. No obstante, los síntomas pueden resultar incómodos y afectar a la vida cotidiana.
Se desconoce la causa precisa del SII, pero hay varios factores que desempeñan un papel importante:
- Anomalías en el sistema nervioso
- Infecciones bacterianas o víricas graves
- Contracciones musculares anormales del intestino
- Estrés extremo durante la infancia o la juventud
- Alteraciones en los microorganismos intestinales
Los dos principales factores que desencadenan los síntomas del SII son la alimentación y el estrés. Aunque no está del todo claro el papel que desempeñan las alergias e intolerancias alimentarias en el SII, los efectos son similares. Muchas personas notan que sus síntomas de SII empeoran cuando toman determinados alimentos, sobre todo trigo, lácteos, cítricos, frijoles y col. Pasar largos períodos de estrés no causa los síntomas de SII, pero sí los empeora.
Los 9 alimentos principales que deben evitar las personas con SII
Si padeces SII, puede que seas capaz de reducir los síntomas siguiendo una alimentación saludable y equilibrada y espaciando las comidas. La dieta debe ser rica en fibra, baja en grasas y con un alto contenido de fruta y verdura. Sin embargo, ten en cuenta que determinados alimentos que pertenecen a estas categorías pueden desencadenar los síntomas. Por tanto, deberás prestar atención a tu cuerpo para ver qué alimentos eres capaz de asimilar sin problema.
Estos son los 9 alimentos principales que debes evitar si tienes SII:
- Trigo/gluten: el gluten es un tipo de proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Además de causar celiaquía, el gluten también puede afectar a las personas que padecen SII. Según un estudio de 2015, el hecho de seguir una dieta sin gluten mejoró los síntomas de SII en prácticamente la mitad de los participantes.
- Lácteos: son la causa de dos posibles problemas en personas con SII. No solo suelen ser productos con un alto contenido en grasa, lo que puede provocar diarrea, sino que además la propia lactosa de la leche puede ser un factor desencadenante.
- Frijoles/legumbres: los frijoles, los guisantes, las lentejas y otras legumbres pueden ser una buena fuente de proteínas y de fibra, pero resultan especialmente difíciles de digerir para las personas con SII. Estos alimentos contienen oligosacáridos que son resistentes a las enzimas digestivas, lo que puede dar lugar a síntomas de SII como flatulencia, distensión abdominal y dolor de tipo cólico.
- Ciertas frutas: algunas personas con SII observan que sus síntomas empeoran cuando consumen cítricos, mientras que otras los toleran sin problema. Hay quien necesita evitar el consumo de frutas con un alto nivel de fructosa y frutas de piel comestible, como las manzanas y las peras.
- Hortalizas crucíferas: el brócoli, la coliflor, la col y otras crucíferas suelen producir flatulencia. Si consumes estos alimentos, asegúrate de cocinarlos muy bien para mejorar su digestibilidad.
- Alimentos fritos: el alto contenido en grasas que tienen los alimentos fritos puede causarles problemas a las personas con SII. Al freír los alimentos cambia también su composición química, por lo que resultan más difíciles de digerir.
- Edulcorantes artificiales: aunque no tengan calorías, los edulcorantes artificiales no están exentos de problemas. Se sabe que los edulcorantes artificiales, incorporados normalmente en caramelos y chicles sin azúcar, bebidas light e incluso en enjuagues bucales, generan flatulencia y molestias digestivas.
- Ajo y cebolla: estos alimentos pueden resultar difíciles de descomponer en el sistema digestivo, lo que puede causar flatulencia y dolores de tipo cólico, especialmente cuando están crudos.
- Alcohol: a muchas personas con SII no les sienta bien el alcohol por la forma en que lo digiere su organismo. La cerveza es especialmente problemática debido a su contenido en gluten, mientras que los vinos y los cócteles suelen incorporar una gran cantidad de azúcar.
Cada cuerpo es un mundo, por tanto solo tú podrás determinar qué alimentos desencadenan los síntomas de SII y cuáles puede tolerar tu organismo. Si no estás del todo seguro, consulta a tu médico y descríbele tus síntomas para descartar otros posibles problemas, como la celiaquía u otras enfermedades subyacentes.
¿Qué puedes comer?
Cuando tienes un trastorno digestivo crónico como el SII, la lista de alimentos que debes evitar puede ser abrumadora. En lugar de plantearlo en términos de lo que no puedes comer, piensa en crear categorías mentales de alimentos que sí puedes disfrutar. Algunas personas obtienen buenos resultados siguiendo una dieta baja en FODMAP.
El acrónimo FODMAP en inglés significa oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Es decir, hidratos de carbono de cadena corta fermentables. Las investigaciones sugieren que el intestino delgado tiene dificultades para absorber alimentos que contienen FODMAP, lo que puede producir flatulencia, distensión abdominal y dolor estomacal. Verás que muchos de los alimentos de la lista anterior se encuentran también en esta lista de FODMAPS:
- Casi todos los lácteos
- Ciertas frutas
- Hortalizas crucíferas
- Frijoles y legumbres
- Edulcorantes sin azúcar
- Sirope de maíz con alto contenido de fructosa
- Trigo y centeno
La buena noticia es que, aunque tengas que eliminar estas categorías de alimentos de tu dieta, sigues teniendo una gran cantidad de opciones. Los pescados, las carnes, las aves y los huevos son bajos en FODMAP, así como los granos de cereales sin gluten como el arroz, la quinoa, la harina de maíz y el mijo. Los frutos secos y las semillas también suelen ser bajos en FODMAP, al igual que las frutas con bajo contenido en fructosa y las hortalizas (salvo las crucíferas). También puedes disfrutar de los productos lácteos sin lactosa.
Muchos de nuestros productos favoritos de Schär han recibido la certificación oficial de bajo contenido en FODMAP de la Monash University, la institución que desarrolló la dieta baja en FODMAP. La lista actual incluye los siguientes productos:
- Pan de Payés
- Crackers
- Ciabattine
- Ciabattine Rustiche
- Crostini
- Crackers al rosmarino
- Pan Payés con Semillas
Cambiar la dieta de manera sustancial puede ser todo un reto, pero una vez que hayas asumido el compromiso te sentirás mucho mejor. Descríbele a tu médico los síntomas de SII que tienes y pregúntale si adoptar una dieta baja en FODMAP podría ayudar a controlarlos.