Ir al contenido principal

La vida escolar

Muchas escuelas pueden garantizar a los niños celíacos platos seguros. A pesar de ello, es importante que los padres verifiquen personalmente el conocimiento del problema por parte del profesorado y del personal encargado de la cocina. La amplia disponibilidad de meriendas sin gluten, dulces y saladas, permite afrontar satisfactoriamente situaciones particulares como las excursiones escolares y las fiestas de cumpleaños.

La adolescencia

Las transgresiones de la dieta son más comunes durante la adolescencia, puesto que muchos jóvenes tienen dificultad para aceptar y, sobre todo, mostrar ante los demás su «diversidad alimentaria». La frecuente falta de síntomas puede acentuar también la tendencia a las transgresiones ocasionales. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Es conveniente evitar las actitudes culpabilizadoras, o peor aún, amenazantes, y preferible concentrarse en una correcta información y en los comportamientos útiles para mejorar el cumplimiento de la dieta. En determinados casos, especialmente, si hay conflictos entre el joven paciente y sus padres, se puede recurrir a una ayuda psicológica. Las dificultades de la adolescencia son generalmente transitorias y no descartan la posibilidad de alcanzar, con el transcurso del tiempo, el objetivo de una convivencia tranquila con la enfermedad celíaca.