El horneado sin gluten también requiere precisión. Una diferencia de tan solo 10 g de agua de más o de menos puede hacer que una masa quede demasiado húmeda y pegajosa o demasiado seca y dura. Es aconsejable usar una balanza digital fiable y un termómetro digital para el horno. Eso te permitirá medir la temperatura exacta de los ingredientes y del interior del horno.
También necesitarás un molde más grande o una bandeja de horno vieja para generar vapor de agua, y una rejilla para dejar enfriar los productos horneados. Además, resulta útil tener un espolvoreador (tarro con tamiz de malla fina o algo similar) para espolvorear harina de arroz sobre la superficie de trabajo, ya que te permitirá medir la cantidad de harina con más precisión.