En los últimos años, una dieta especial, la dieta sin gluten y sin caseína (GFCF), ha ganado popularidad entre las familias con un niño autista y muchos padres creen que ayuda. El gluten es una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, mientras que la caseína es una proteína en la leche. Ambas proteínas causan problemas digestivos en algunas.

Existe mucha controversia sobre la dieta sin gluten y GFCF para personas con autismo. Sigue leyendo para descubrir lo que indican los expertos hasta el momento.

¿Qué es el autismo?

El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), es una discapacidad del desarrollo que comienza en la niñez y que tendrá un impacto en una persona durante toda su vida. El TEA puede causar importantes desafíos sociales, de comunicación y de comportamiento.

Las personas con TEA a menudo tienen dificultades con las habilidades sociales, emocionales y de comunicación. Pueden repetir ciertos comportamientos y sentirse molestos por los cambios en sus actividades diarias. Las personas con TEA tienden a tener formas distintas de aprender y prestar atención, o reaccionar a las cosas que suceden a su alrededor. Algunas personas con TEA tienen problemas para relacionarse con los demás, evitan el contacto visual y no disfrutan de experimentar afecto físico como los abrazos.

Hay muchos subtipos de autismo, influenciados por una combinación de factores genéticos y ambientales. Esto significa que cada persona con TEA tendrá un conjunto diferente de fortalezas y desafíos. Como adultos, algunos pueden necesitar niveles significativos de apoyo en su vida diaria, mientras que otros viven de forma independiente.

Los signos de TEA comienzan durante la primera infancia y duran toda la vida de la persona, aunque la intervención temprana, incluida la terapia conductual y la medicación, puede conducir a resultados positivos. El TEA es una afección común. Según los Centros para el Control de Enfermedades, el autismo afecta a aproximadamente 450.000 personas en España. Los niños tienen más probabilidades de ser diagnosticados con autismo que las niñas.

Conexión gluten y autismo

La idea de una conexión entre el gluten y el autismo surgió a finales del siglo XX, con la idea de que el gluten  y la caseína podrían empeorar los síntomas del autismo al causar una inflamación en el intestino que luego se propaga al cerebro. 

La controvertida teoría se basa en la idea de que los niños con TEA tienen un "intestino permeable", que permite que fragmentos de proteínas como el gluten o la caseína se escapen de sus tractos digestivos. Estas proteínas, según la teoría, pueden tener un efecto similar al de los opioides en el cerebro de un niño, lo que lleva a un desarrollo anormal. Muchos niños con TEA también parecen tener problemas digestivos, como diarrea, dolor abdominal, estreñimiento o reflujo, lo que sirve para subrayar la idea en la mente de algunas personas de que existe una conexión entre el autismo y la dieta.

Algunas investigaciones han encontrado niveles anormales de péptidos asociados con la descomposición incompleta de las proteínas gluten, gliadina y caseína en la orina de personas con TEA, pero aún no está claro qué podría significar esto.

Dieta sin gluten para el autismo

En ausencia de una cura médica eficaz para el autismo, los padres de niños con TEA, comprensiblemente, buscan medidas alternativas con la esperanza de que ayuden a su hijo a desarrollarse. La dieta GFCF es una opción que muchos prueban al haber escuchado a otros padres que observan mejoría en sus hijos.

No existe evidencia científica sólida que respalde la idea de que una dieta sin gluten  o GFCF pueda ayudar a reducir los síntomas del autismo, pero algunos médicos alternativos continúan recomendando este tipo de enfoque dietético.

Investigaciones sobre la dieta sin gluten ni caseína y el autismo

Se han realizado muchos estudios para intentar examinar qué impacto, podría tener una dieta libre de gluten o GFCF sobre el autismo. Las conclusiones de los estudios no son muy fiables, debido a una combinación de factores como el reducido número de participantes o la dificultad para asegurar que se adhieran a una dieta estricta sin gluten ni caseína.

En 2019, la Universidad de Varsovia en Polonia realizó un estudio y se publicó en el Journal of Autism and Developmental Disorders. En el estudio participaron 66 niños con TEA, la mitad de los cuales siguió una dieta estricta sin gluten durante seis meses, mientras que los otros 33 consumieron una dieta convencional con gluten en al menos una comida al día. Cuando los cambios de comportamiento se midieron de forma estandarizada, no se encontraron diferencias entre los dos grupos.

Una revisión de los principales estudios sobre la dieta GFCF realizada en 2017 encontró que este enfoque no tuvo un impacto medible sobre los síntomas del autismo. Aunque es posible que haya un pequeño subconjunto de niños cuyos síntomas de autismo se alivian con la dieta, pero no parece ser del todo eficaz en términos generales.

Autismo y celiaquía

Los intentos de conectar la celiaquía con el autismo aún no han arrojado resultados concluyentes. Uno de los estudios con más participantes hasta la fecha, se ha realizado en Suecia utilizando el registro nacional de salud del país. En él se observaron las muestras de biopsia intestinal de los participantes concluyendo que las personas con TEA no presentaban una mayor probabilidad de desarrollar celiaquía. 

Sin embargo, el mismo estudio reveló que las personas con autismo tenían tres veces más probabilidades que la población en general de que el análisis de sangre para la enfermedad celíaca fuera positivo. Esto sugiere que su sistema inmunológico reacciona al gluten, pero sin llegar a causar daño intestinal. Mediante estos resultados, se podría pensar que existiera algún vínculo entre la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca y el TEA en algunos casos, pero se necesitan más estudios para comprender si existe o no una conexión.