Prepara en primer lugar la beurre manié.
Con ayuda de los dedos mezcla los trocitos de mantequilla y la harina hasta que se integren por completo.
La primera receta conocida de hojaldre aparece en el "Libro del arte de cozina", un recetario publicado en España en 1607. Actualmente, la mejor receta de hojaldre sin gluten se encuentra justo aquí, por lo que todos los aficionados a la cocina deberían guardarse bajo la manga esta receta infalible de masa de hojaldre. Aunque requiere cierta destreza y conocimientos culinarios, vale la pena intentarlo porque obtendrás un resultado ligero y suave. Cuando domines la técnica, no habrá tarta o empanada que se te resista.
Prepara en primer lugar la beurre manié.
Con ayuda de los dedos mezcla los trocitos de mantequilla y la harina hasta que se integren por completo.
Con esta mezcla forma un rollo de 10 cm de longitud y aplástalo.
Envuélvelo en film transparente y deja enfriar en el frigorífico al menos 1 hora.
Primero, mezcla rápidamente los ingredientes líquidos y, a continuación, incorpora el resto de ingredientes.
Amasa hasta obtener una masa homogénea.
Estira la bola formando un rollo y aplástalo.
Envuelve la masa en film transparente y deja reposar en el frigorífico hasta que la mezcla de mantequilla esté completamente fría.
Después de esta fase de reposo, estira la masa para formar un cuadrado que tenga un grosor de entre 8 y 10 mm aproximadamente.
A continuación, estira la mezcla de mantequilla hasta que tenga la misma forma cuadrada y el mismo grosor que la masa.
Retira el exceso de harina que pueda quedar sobre la masa después de estirarla y coloca en el centro la mezcla de mantequilla.
Ahora pliega todos los lados de la masa hacia el centro de la mezcla de mantequilla y presiona ligeramente. Deja enfriar en el frigorífico 30 minutos.
Plegado: gracias a este procedimiento se crean las capas en la masa de hojaldre. Vas a hacer 4 vueltas en total: sencilla, doble, sencilla y doble. Después de cada vuelta, deja la masa reposar en el frigorífico 30 minutos.
Plegado 1 (vuelta sencilla):
estira la masa en sentido longitudinal (con un grosor mínimo de 8 mm) y haz una vuelta sencilla como se ilustra en la fotografía.
Retira el exceso de harina que pueda quedar sobre la masa, pliega el tercio superior de la masa estirada hacia dentro y presiona ligeramente.
Dobla el tercio inferior de manera que quede sobre el tercio superior (como una carta) y presiona ligeramente.
Envuelve la masa en film transparente y deja enfriar en el frigorífico 30 minutos.
Plegado 2 (vuelta doble):
gira 90° la masa (parecerá un libro que se va a abrir) y vuelve a estirarla en sentido longitudinal. Si la masa tiene poca anchura, puedes estirarla un poco más, teniendo siempre en cuenta que el grosor nunca debe ser inferior a 8 mm. Retira el exceso de harina que pueda quedar sobre la masa.
Pliega solo 2-3 cm de un extremo y presiona ligeramente.
Pliega el extremo contrario de manera que se junten los bordes en el centro y presiona ligeramente.
Envuelve la masa en film transparente y deja enfriar en el frigorífico 30 minutos.
Plegado 3: haz de nuevo una vuelta sencilla (pasos 9-12).
Plegado 4: haz de nuevo una vuelta doble (pasos 13-17).
Estira la masa según sea necesario (grosor mínimo de 8-10 mm) y continúa con la receta.
Precalienta el horno y programa la función de convección a 210 °C (220 °C con calor arriba y abajo) y con vapor. El tiempo de horneado dependerá del tamaño de las piezas. El color que toma el hojaldre será el mejor indicador de que ya está hecho por dentro.