Los cereales y la harina son una parte esencial de la gama de productos de Schär. La calidad de la harina es un factor fundamental que afecta al gusto, a la textura y al valor nutricional de nuestros productos. El suministro seguro de alimentos sin gluten comienza con la selección de los mejores ingredientes. Invertir en cereales de alta calidad es la mejor forma de garantizar la calidad de nuestros productos, que, además de deliciosos, deben ser nutritivos.
En Schär tratamos de mejorar constantemente por medio de una estrecha colaboración con científicos, ingenieros agrónomos, nutricionistas y agricultores. El cultivo de los cereales de Schär corre a cargo de agricultores formados y certificados contratados por Schär. Eso nos permite garantizarte la mejor calidad en nuestros productos sin gluten.
Cereales sin gluten tradicionales
A lo largo del siglo XX, buena parte de la variedad de cereales cultivados durante milenios se perdió cuando la agricultura se centró en conseguir enormes producciones de cultivos esenciales como el trigo. Parte de las actividades de I+D de Dr. Schär se centran en revertir ese proceso y mejorar la disponibilidad y la calidad de los cereales sin gluten.
Un buen ejemplo de este trabajo es el proyecto Re-Cereal, que aspira a mejorar la calidad y la producción de "cereales menores", como la avena y el mijo, y del seudocereal conocido como trigo sarraceno, todos ellos sin gluten en su forma natural. Algunas variedades que habían caído en desuso se han recuperado y se cultivan en campos experimentales en regiones de Europa como Friuli-Venecia Giulia, el sur del Tirol y Carintia.
VItaMì - Varietà Italiane di Miglio es otro proyecto reciente de Dr. Schär con el que se pretende enriquecer la biodiversidad de los cereales para el cultivo mediante la selección de nuevas variedades de mijo bien adaptadas a las condiciones climatológicas y del suelo de Europa. Las variedades seleccionadas de mijo, un cereal sin gluten con un alto contenido de minerales y vitaminas, serán cultivadas por nuestros agricultores asociados para elaborar algunos de los productos de Schär del futuro.
Una cuidadosa selección de ingredientes
Usamos una amplia gama de ingredientes nutritivos que, en su forma natural, no contienen gluten. Varios cereales sin gluten, como el maíz y el arroz, y algunos cereales alternativos como el mijo, el trigo sarraceno, la avena, el sorgo y la quinoa, desempeñan un papel importante en la optimización del sabor y la textura de nuestros productos, además de asegurar un alto valor nutricional. Para que sea posible usarlos en la fase de producción, todos los ingredientes deben superar los estrictos controles de nuestro laboratorio de calidad.
El gluten es fundamental para proporcionar la textura, el sabor y la forma que suelen tener los productos horneados tradicionales. En la producción de alimentos sin gluten a gran escala, es vital utilizar ingredientes auxiliares que ayuden a elaborar productos de alta calidad. Usamos espesantes y fibra dietética para reproducir la capacidad aglutinante del gluten. Adoptamos un enfoque responsable en lo que respecta al uso de dichos ingredientes:
- No añadimos saborizantes, aromas ni colorantes artificiales a nuestros productos.
- No añadimos conservantes artificiales.
Nuestro objetivo es equilibrar la cantidad de azúcar, sal y grasa (especialmente de grasa saturada) en todos los productos que elaboramos. En la medida de lo posible, reducimos estos ingredientes sin sacrificar el sabor y el disfrute con el fin de ayudar a los consumidores a seguir una dieta sin gluten equilibrada. Los estándares que aplicamos en Schär son compatibles con las directrices nacionales e internacionales.
En nuestros productos usamos aceites y grasas vegetales de alta calidad y seguiremos utilizando una amplia variedad de cereales y otras materias primas que de manera natural tengan un elevado contenido de proteínas, ya que eso nos permite suministrar alimentos con perfiles de aminoácidos optimizados y altos niveles de micronutrientes. Muchos de nuestros productos ya contienen altas cantidades de fibra. El mijo, el trigo sarraceno, la avena y otras fuentes (por ejemplo, psyllium, fibra de manzana o inulina) aportan cantidades considerables de fibra y se pueden encontrar en muchos de nuestros productos de alimentación de uso diario.