Esto se debe a que, a diferencia de la cerveza y de muchas bebidas espirituosas, el vino no lleva gluten de manera natural. Por tanto, los celíacos y las personas con sensibilidad al gluten no celíaca pueden disfrutar tranquilamente de esta bebida. Sigue leyendo para descubrir más cosas.
¿El vino tinto tiene gluten?
El vino tinto se obtiene del zumo de uva sometido a procesos de fermentación y envejecimiento, por lo que se trata de un producto que, de manera natural, no tiene gluten. Tanto si procede de Francia, España, Chile o Australia como si su variedad de uva es pinot noir, tempranillo o cabernet sauvignon, el vino tinto es una opción segura para los celíacos y las personas con sensibilidad al gluten no celíaca. Esto se debe a que su contenido en gluten está por debajo del nivel aceptado (en muchos países) de 20 partes por millón (ppm).
¿El champán tiene gluten?
Lo dicho para el vino tinto también puede aplicarse a todas las variedades de vino. El champán y otros vinos espumosos, como el prosecco y el cava, junto con el vino blanco, el vino rosado y los vinos encabezados (como el oporto y el jerez) se obtienen mediante la fermentación del zumo de uva, por lo que no contienen gluten de manera natural. Sin embargo, hay dos variantes con las que siempre hay que tener cuidado: las bebidas a base de vino y los vinos aromatizados con fruta. En estas bebidas se utiliza el vino como ingrediente base al que se añaden aromatizantes y colorantes. Si bien estos aditivos no contienen necesariamente gluten, tampoco se puede garantizar que no lleven. No olvides leer la etiqueta.
Contaminación cruzada en los procesos de elaboración del vino
Hay dos formas de que el vino sufra una contaminación cruzada con gluten durante su producción: cuando se utiliza gluten del trigo como clarificante y cuando se utiliza pasta de trigo para sellar los barriles de madera. No obstante, estos usos no aportan por lo general una cantidad suficiente de gluten como para causar una reacción negativa en personas que padecen celiaquía o sensibilidad al gluten no celíaca.
Los clarificantes se emplean para clarificar el vino y eliminar las partículas en suspensión del producto final. Para ello se utilizan diversas sustancias, como la bentonita, la clara de huevo, la gelatina, los caparazones de crustáceos y, muy ocasionalmente, el gluten de trigo, que puede generar problemas de contaminación cruzada. Los productores de vino no tienen la obligación de incluir en las etiquetas los clarificantes utilizados, por lo que es conveniente que busques la certificación de producto exento de gluten o que te pongas en contacto con la bodega para pedir información.
A veces las bodegas también utilizan pasta de trigo para sellar los barriles de madera en los que tiene lugar el proceso de crianza de los vinos. En teoría esta práctica tan solo aportaría una minúscula cantidad de gluten al vino final, entre 5 y 10 ppm aproximadamente, que solo pueden detectar los test de gluten más sensibles. Si sufres una reacción negativa con un vino que ha sido envejecido en barriles de madera, este podría ser el motivo.
Muchos productores envejecen sus vinos en cubas de acero inoxidable o de hormigón, y sellan los barriles de madera con cera. Ninguno de estos procedimientos debería plantear riesgos de contaminación. De nuevo, para mayor tranquilidad, comprueba la certificación de producto exento de gluten o ponte en contacto con la bodega para averiguar si utilizan barriles de madera y, de ser así, qué método de sellado emplean.
¿Qué marcas de vino no contienen gluten?
Las personas que sigan una dieta sin gluten pueden disfrutar con total tranquilidad prácticamente de cualquier marca de vino. Tanto si se trata de un clásico rioja español, un burdeos reserva francés, un burbujeante prosecco italiano, un afrutado sauvignon blanc de Nueva Zelanda, un chardonnay seco francés o un delicado rosado de la Provenza francesa, el vino no contiene gluten de manera natural. Si quieres asegurarte al cien por cien, recuerda los problemas de contaminación cruzada ya mencionados y comprueba que la etiqueta lleva la certificación de producto exento de gluten o bien ponte en contacto con la bodega para comprobar esta información. Si has tenido la mala suerte de sufrir una reacción negativa con una marca de vino concreta, busca otra. Hay todo un universo de vinos sin gluten esperando a que los descubras.