Ir al contenido principal

Cómo realizar las pruebas de la celiaquía

Los síntomas de la celiaquía son diversos y pueden variar de unas personas a otras, lo que significa que es posible que mucha gente todavía no sepa que la padece y esté sin diagnosticar. Otro motivo por el que es difícil diagnosticar la celiaquía es que sus síntomas se pueden confundir fácilmente con otras afecciones relacionadas con el intestino, como el síndrome del intestino irritable (SII).

Si crees que puedes tener celiaquía, es importante llevar a cabo las pruebas necesarias para averiguarlo. Primero debes consultar a tu médico y es posible que te recomiende hacer un análisis de sangre. Si los resultados de ese análisis de sangre sugieren que podría ser celiaquía, te derivarán a un especialista en aparato digestivo (gastroenterólogo) que puede realizar una prueba de confirmación en forma de biopsia.
 
Es importante no cambiar tu dieta y seguir comiendo gluten antes de saber si tienes celiaquía o no. Esto se debe a que las pruebas para la celiaquía funcionan al observar cómo responde tu cuerpo al gluten.

Análisis de sangre para celíacos

Existen análisis de sangre específicos que se utilizan para diagnosticar la celiaquía. Buscan anticuerpos producidos por el cuerpo en respuesta a la presencia de gluten en los alimentos. Se requiere una muestra de sangre simple para llevar a cabo esta prueba.
 
En adultos y niños, se analiza la sangre para detectar Anticuerpos muy sensibles como la transglutaminasa tisular (tTG) o muy específicos como los antiendomisio (EMA). También es habitual que durante este análisis de sangre se verifique si existe un déficit de IgA (inmunoglobina total), común en los pacientes celíacos. En el caso de que estos anticuerpos se encontraran elevados, se realizarían más pruebas para confirmar el diagnóstico.

No obstante, también es posible obtener un análisis de sangre negativo y aun así tener celiaquía. Esto podría deberse a que en el momento de la prueba no se estaba ingiriendo suficiente gluten de manera habitual, o que se trata de un caso de celiaquía seronegativa. Por eso, si tienes síntomas continuos después de una prueba negativa para la celiaquía, debes volver a consultar con tu médico. 

Endoscopia y biopsia para diagnosticar la celiaquía

Si el gastroenterólogo pide una biopsia para confirmar la celiaquía después de un análisis de sangre, se requerirá una endoscopia. Esta prueba se lleva a cabo introduciendo un tubo delgado y flexible llamado endoscopio con una luz y una cámara en la punta a través de la boca y el estómago del paciente, habitualmente sedado, hasta el intestino. 

Una biopsia es una pequeña muestra de tejido que se toma para examinarla más de cerca. Se pasa un pequeño instrumento quirúrgico a través del endoscopio para recolectar algo de tejido del intestino delgado y verificar si hay daños en el revestimiento, un signo revelador de la celiaquía. Luego, un especialista examinará la extensión del daño al revestimiento intestinal.

Dado que existe un componente genético en la celiaquía, podría ser útil informar a los familiares cercanos de un diagnóstico positivo, ya que los familiares de primer grado son considerados grupo de riesgo y deberían realizarse el estudio completo de celiaquía.

Prueba para la sensibilidad al gluten/trigo no celiaca

La sensibilidad al gluten/trigo no celíaca se manifiesta con síntomas específicos, tanto intestinales como extraintestinales, similares al cuadro clínico de la celiaquía. El diagnóstico se lleva a cabo cuando se verifica la mejora del paciente al iniciar la dieta sin gluten, después de que hayan sido descartadas la celiaquía y la alergia al trigo. El tratamiento para la sensibilidad al gluten es también la dieta sin gluten

Cómo tratar la celiaquía y la sensibilidad al gluten

Si has dado positivo en la prueba de la celiaquía o te han diagnosticado sensibilidad al gluten, el único tratamiento eficaz es seguir una dieta sin gluten, lo que conducirá a la desaparición de los síntomas. Tendrás que sustituir por productos específicos aquellos alimentos que contengan cebada, centeno, trigo -incluida la harina de trigo- sémola, trigo duro y espelta.

Celiaquía en adultos y niños

Una vez diagnosticada la celiaquía, el gluten debe eliminarse por completo de su dieta. Es útil tener sesiones con un dietista después del diagnóstico para que puedas analizar qué hábitos alimentarios debes cambiar y cómo reemplazar el gluten.

Deberás averiguar qué alimentos y productos no contienen gluten y acostumbrarte a verificar el etiquetado de los alimentos procesados. También puedes buscar asesoramiento en las asociaciones de celiacos donde conocerás otras personas que ya han pasado por este proceso, así como asesoramiento profesional.

La buena noticia es que el gluten puede ser reemplazado y que muchos alimentos son naturalmente libres de gluten, incluidas todas las frutas y verduras frescas, pescado, carne y aves de corral, frijoles y legumbres. Y para los bocadillos, pizzas o dulces que normalmente contienen trigo u otros cereales que contienen gluten, existen cada vez más alternativas sin gluten como las de Schär.

Los padres de niños diagnosticados con gluten deben recibir consejos de un dietista y asegurarse de que otras personas conozcan y comprendan el diagnóstico, especialmente el personal de la escuela, así como el resto de padres.

Suplementos y medicación

Además de eliminar el gluten de tu dieta, tu médico o dietista también puede recomendarte que tomes suplementos de vitaminas y minerales, al menos durante el período inicial después de tu diagnóstico y siempre que lo consideren necesario. Esto es para asegurar que tu cuerpo reciba todos los nutrientes que necesita mientras tu sistema digestivo se repara a sí mismo. La ingesta de suplementos también puede ayudar a corregir cualquier deficiencia específica que hayas desarrollado, como la anemia o déficit de vitaminas.
 
Consulta a tu médico también en caso de síntomas, aunque estos no estén relacionados con el aparato digestivo.  Puedes pensar que no existe relación con la celiaquía, pero de hecho podrían estarlo y tu médico sabrá cómo manejarlos.

Algunos pacientes celíacos tienen erupciones cutáneas con picor llamada dermatitis herpetiforme. Por lo general, eliminar el gluten de la dieta hará que desaparezca o se reduzca, pero en algunos casos esto puede llevar más tiempo. En este caso, un médico puede prescribir un tratamiento farmacológico.

Seguimiento después del diagnóstico de celiaquía

Los seguimientos regulares son una parte importante del tratamiento de la celiaquía después de un diagnóstico. Al principio, un paciente puede necesitar varias revisiones además de asesoramiento nutricional, pero luego se convertirá en una revisión anual con un médico de familia o un especialista. Estos controles, además del seguimiento y cumplimiento de la dieta sin gluten de manera estricta, incluirán controles de peso y, para los niños, un examen del estado de la pubertad, así como del bienestar general.

¿Cuándo desaparecen los síntomas tras un diagnóstico de algún trastorno relacionado con el gluten?

En la mayoría de los pacientes con celiaquía, los síntomas desaparecen rápidamente una vez que la persona cambia a una dieta libre de gluten. Muchos pacientes notan una clara mejoría clínica de sus síntomas en unas pocas semanas o meses. Pero en algunos casos, los síntomas pueden tardar más en desaparecer.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse de la celiaquía?

La celiaquía no se cura y es necesario seguir una dieta sin gluten estricta y de por vida. Una vez se comienza la dieta, la gran mayoría de las personas se sentirán mejor y verán desaparecer los síntomas en semanas o meses y el intestino también se regenerará.

En algunos casos puede no ser así, existen varios motivos que podrían investigarse, desde la adherencia a la dieta hasta otras causas. Tu médico te ayudará a averiguar qué está sucediendo en tal circunstancia.