Hay muchísimos casos por diagnosticar. Y en la mayoría, el paciente no sabe que padece esta patología porque desconoce los síntomas. Los más comunes son diarrea, vómitos, dolores abdominales, pérdida de peso… Aunque no es la única forma de sospechar que podríamos ser celíacos.
Los celiacos sintomáticos pueden sufrir reacciones bastante graves después de ingerirlo. Recordemos que se encuentra en cereales como el centeno, la cebada y el trigo, entre otros. Sin embargo, muchas personas no asocian esos síntomas a la intolerancia o a la sensibilidad a este componente.