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Los trastornos relacionados con el gluten no solo tienen manifestaciones intestinales, aunque estas son las más conocidas y frecuentes. Entre los síntomas extraintestinales más generalizados se encuentran la dermatitis herpetiforme, las úlceras bucales, el dolor de cabeza y la irritabilidad. Desde hace unos años, se está viendo que el gluten podría estar asociado con ciertas enfermedades neurológicas: algunas personas con algún trastorno relacionado con el gluten desarrollan enfermedades que se centran sobre todo en el tejido nervioso central y periférico. Esta es la conclusión que recoge, por ejemplo, el estudio Neurogluten: patología neurológica por intolerancia al gluten, publicado en la Revista de Neurología (2011), y llevado a cabo por el neurólogo Carlos Hernández-Lahoz. 

Los problemas neurológicos en las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten no celíaca son diversos y se pueden manifestar en forma de neuropatías periféricas, migrañas y ataxia. De hecho, en el estudio citado anteriormente se detalla que una dieta sin gluten supuso un beneficio notable para las personas que sufrían esas patologías. 

Otro de los trabajos de investigación que documenta las alteraciones neurológicas producidas por el gluten es el estudio The gluten syndrome: A neurological disease, publicado en Medical Hypotheses (2009). En él se explica que el daño a nivel neurológico ocasionado por el gluten se puede deber a una combinación de anticuerpos de reacción cruzada, a una toxicidad directa en el sistema nervioso o a una enfermedad inmunológica compleja. 

El gluten y las migrañas

La migraña puede ser, de hecho, uno de los primeros síntomas de la celiaquía. Los datos muestran que los celíacos tienen un 25% más de probabilidades de sufrir migraña respecto a la población general. Se ha visto, asimismo, que la celiaquía y la migraña comparten bastantes características, entre las que destacan las siguientes:  

  • Son más frecuentes en mujeres: tanto la enfermedad celíaca como las migrañas afectan más a las mujeres que a los hombres. La migraña está presente en el doble de mujeres que hombres, y lo mismo sucede con la celiaquía.
  • Siguen un patrón genético: al igual que la enfermedad celíaca, las migrañas son compartidas por varios miembros de una misma familia. 
  • Sintomatologías similares: ambas enfermedades comparten algunos síntomas, como el cansancio, la diarrea, el estreñimiento, las náuseas y la dificultad para concentrarse y prestar atención, entre otras. 
  • Enfermedades relacionadas comunes: la ansiedad y la depresión se asocian a la aparición de migrañas, al igual que ocurre con algunos casos de enfermedad celíaca. 

Celiaquía y epilepsia, ¿relacionadas?

Otra de las enfermedades neurológicas relacionadas con la celiaquía es la epilepsia. En el estudio Gluten sensitivity and epilepsy: a systematic review, publicado en Journal of Neurology (2018), se pone de manifiesto que las personas con celiaquia tienen más posibilidades de desarrollar epilepsia, exactamente 1,8 veces más en comparación con la población en general. También se observó que los pacientes con epilepsia tenían dos veces más de probabilidades de ser celíacos y que, si se eliminaba el gluten de la dieta, se controlaba mejor la epilepsia. 

Ante estos datos, parece importante considerar en pacientes con epilepsia sin causa conocida la posibilidad de que el gluten juegue un papel importante en su desarrollo. De igual manera, por tanto, mantener una dieta libre de gluten podría ser clave para conseguir un buen manejo de estos tipos de epilepsia. 

Neuropatía periférica por gluten

Según los datos del informe Complicaciones Neurológicas de la Enfermedad Celíaca, elaborado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile (2007), un porcentaje significativo de las personas con celiaquía presentan neuropatía periférica por gluten, una enfermedad autoinmune que ataca al cerebelo y provoca descoordinación de movimientos. Muchos de ellos solo presentan pequeñas alteraciones motoras y, en otras ocasiones, aparecen diversos problemas de sensibilidad. Asimismo, de los que tienen serología positiva, es decir, con anticuerpos antigliadina o transglutaminasa positivos, y biopsia negativa, el 2,5% presentan neuropatía. De ahí, que los síntomas de dicha alteración neurológica se consideren como una pista de que puede existir la enfermedad celíaca.