Una dieta sin gluten puede ser saludable, sabrosa y equilibrada.
Gracias a la variedad de productos elaborados con cereales sin gluten disponibles en la actualidad y a los muchos alimentos que no tienen gluten de manera natural, las personas que siguen una alimentación sin gluten pueden disfrutar de una dieta equilibrada.
Una dieta sin gluten estricta que también sea equilibrada cubrirá por completo tus necesidades de nutrientes, vitaminas y minerales.
Llevar una dieta equilibrada es fundamental para tener buena salud. Una dieta diaria saludable se puede ilustrar con una pirámide. Se divide en distintos niveles, cada una de ellas correspondiente a un grupo de alimentos. Los alimentos del nivel inferior de la pirámide (verduras y frutas) se deben consumir en cantidades mayores que los del nivel superior (grasas).
Las diez reglas siguientes, establecidas por la asociación alemana de nutrición (DGE), también son válidas para las personas con celiaquía:
1. Da prioridad a los alimentos de origen vegetal: consume una selección de verduras repleta de color. Las verduras, las frutas, las legumbres (alubias, lentejas) y los frutos secos deben ser la base de tu dieta.
2. Opta por cereales integrales: selecciona productos integrales para el pan, la pasta y el arroz. Sacian durante más tiempo y proporcionan más nutrientes.
3. Cinco raciones al día (frutas y verduras): consume al menos cinco raciones de frutas y verduras cada día.
4. Modera el consumo de productos animales: limita los alimentos de origen animal. Consume un máximo de dos raciones de productos lácteos y una o dos raciones semanales de pescado, y limita la ingesta total de carne a 300 g a la semana.
5. Usa grasas saludables: opta por aceites vegetales y por las margarinas derivadas de ellos. Y ten cuidado con las grasas “ocultas” de los alimentos procesados.
6. Reduce el consumo de sal y azúcar: evita las bebidas y los alimentos azucarados. Limita la ingesta de sal (usa sal yodada o fluorada) y adereza tus platos con hierbas y especias.
7. Bebe sobre todo agua: bebe cada día alrededor de 1,5 litros de agua u otras bebidas sin calorías, como el té sin endulzantes.
8. Cocina a fuego lento: prepara los platos con cuidado. Cocina los alimentos el tiempo que sea necesario, pero no más, y usa la mínima cantidad posible de agua y grasa. Evita quemar los alimentos.
9. Come despacio y disfruta: tómate el tiempo necesario para comer. Comer despacio aumenta la sensación de saciedad y hace que las comidas resulten más satisfactorias.
10. Lleva una vida activa: combina una dieta saludable con actividad física diaria para mantener un peso saludable y mejorar tu salud ósea.
Nuestras sugerencias de menús facilitan los primeros pasos para seguir una dieta sin gluten. Los platos son fáciles de preparar y se pueden usar, según los gustos y las preferencias de cada cual, como base para otros platos. También hay numerosos libros de recetas de platos sin gluten. ¡Déjate volar tu imaginación en la cocina!