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¿Crees que el gluten podría ser la causa de tus síntomas? En ese caso, seguro que te interesa conocer los signos de la celiaquía y las enfermedades que pueden estar asociadas con este trastorno.

La celiaquía se manifiesta como un conjunto de síntomas que van desde gases abdominales hasta reacciones en la piel. Entre las enfermedades coexistentes se pueden incluir la intolerancia a la lactosa, la osteoporosis y otros trastornos. Este trastorno autoinmune puede aparecer tanto en la infancia como en la edad adulta. Por la variabilidad de sus síntomas, la celiaquía es un auténtico camaleón que puede ser muy difícil de diagnosticar.

Cuando las personas con celiaquía consumen gluten, se produce una inflamación crónica del intestino delgado. Esto puede afectar a distintos órganos y sistemas del organismo y desencadenar un amplio abanico de síntomas con diferentes grados de gravedad. Las personas con celiaquía pueden, incluso, ser totalmente asintomáticas. La variabilidad en las manifestaciones de la enfermedad hace que muchos casos pasen años sin detectarse. Como todos los tipos de celiaquía están asociados con daños permanentes en el revestimiento del intestino delgado, es muy importante que te vea un médico si sospechas que sufres esta enfermedad.

Posibles síntomas de la celiaquía

La celiaquía daña la vellosidad de la mucosa intestinal, lo que con frecuencia —aunque no siempre— provoca síntomas gastrointestinales. Sin embargo, también puede causar otros síntomas más generales, que a menudo puedes pensar que no tienen relación con el intestino. A largo plazo, la inflamación crónica del intestino delgado impide que algunos nutrientes importantes sean absorbidos por el organismo y eso lleva a deficiencias de esos nutrientes.

Síntomas gastrointestinales

Entre otros:

  • diarrea o estreñimiento,                  
  • vómitos con o sin náuseas,       
  • sensación de saciedad después de las comidas,       
  • meteorismo o distensión,
  • dolor o molestias abdominales.

Síntomas generales

Entre otros:

  • pérdida de peso injustificada,
  • agotamiento, fatiga,
  • debilidad o dolor muscular,
  • dolor articular, problemas motores,
  • llagas recurrentes en la boca,
  • retardo del crecimiento en los niños.

Si alguno de estos síntomas persiste más de cuatro semanas, los expertos aconsejan someterse a las pruebas de detección de la celiaquía.

Enfermedades concomitantes con la celiaquía

También es recomendable que te hagan una prueba para ver si tienes celiaquía en el caso de que tu analítica presente algún resultado anómalo para el que no haya explicación o si padeces enfermedades como deficiencias injustificadas de vitaminas o minerales, en especial de vitamina B12, ácido fólico, hierro o calcio. Otras enfermedades, como la anemia o la osteoporosis, también pueden estar asociadas con la celiaquía. Un nivel elevado de enzimas hepáticas (transaminasas) también podría ser un signo de celiaquía. Pero la lista de posibles trastornos concomitantes es aún más larga e incluye pérdida de cabello, intolerancia a la lactosa, migraña, depresión, síntomas articulares, trastornos neurológicos y esterilidad. También se han observado otros signos y síntomas asociados a la celiaquía. Por ejemplo, la dermatitis herpetiforme es una manifestación de la celiaquía caracterizada por una erupción cutánea con picor y enrojecimiento.

Personas con un riesgo superior de sufrir celiaquía

Algunas personas tienen una predisposición genética superior a sufrir celiaquía, por ejemplo, si un familiar en primer grado padece la enfermedad. También es aconsejable que las personas con síndromes genéticos como el de Down, el de Turner o el de Williams se realicen pruebas para ver si sufren celiaquía. Las personas con algunos trastornos autoinmunes también presentan un riesgo superior de padecer celiaquía. Entre estos trastornos se incluyen los siguientes:

  • Diabetes tipo 1
  • Enfermedades hepáticas autoinmunes
  • Tiroiditis de Hashimoto y enfermedad de Graves
  • Artritis reumatoide.

"A causa de la variabilidad de la enfermedad, en la práctica médica es necesario contemplar la posibilidad de que el paciente sufra celiaquía cuando aparecen diversos síntomas y signos. Un análisis de sangre adecuado puede ayudarnos a identificar la celiaquía, que es un "camaleón clínico". (Dra. Petra Zantl, médica general)

¿Crees que podrías tener celiaquía? En ese caso, ve a ver al médico.

Sean cuales sean los síntomas, las enfermedades concomitantes o los factores de riesgo, conviene que te vea un médico si sospechas que padeces celiaquía. El primer paso es un análisis de sangre. Si se encuentran ciertos anticuerpos, los resultados se confirman realizando una biopsia del intestino delgado. En el caso de que se confirme el diagnóstico, una dieta sin gluten estricta puede contribuir a que el intestino delgado se regenere por completo. Nota: no dejes de comer alimentos con gluten antes de hacerte las pruebas, ya que podrías distorsionar los resultados.