Ambos conceptos hacen referencia a productos naturales cuya producción está alejada de químicos y pesticidas, y respeta los ciclos de cultivo de la tierra. Tal y como se recoge en la normativa europea vigente, los conceptos eco y bío son lingüísticamente similares, es decir, las únicas diferencias que podemos encontrar se dan simplemente en el idioma: en algunos países de la UE a los productos ecológicos se los denomina biológicos u orgánicos, dependiendo de la traducción.
Así, en español se utiliza más el término ecológico; en francés se emplea más el adjetivo biológico y en inglés, por su parte, optan más por orgánico; pero los productos a los que hacen referencia son los mismos.