Cómo comprar productos sin gluten

Para las personas que padecen celiaquía o sensibilidad al gluten no celíaca, y para otras personas que han adoptado una dieta sin gluten, la solución más sencilla es buscar alimentos etiquetados y certificados como productos sin gluten, como toda la gama de productos de calidad de Schär. Pero para tener una dieta totalmente equilibrada con abundantes productos frescos, los consumidores de alimentos sin gluten tienen que aprender a seleccionar productos seguros en toda la gama disponible en las tiendas y los mercados. 

Antes que nada, vamos a repasar los conceptos básicos. El gluten está presente en numerosos cereales, como el trigo, la cebada, el centeno, la espelta y sus numerosos derivados, y con frecuencia se esconde en otros productos a base de cereales en los que puede haberse dado una contaminación cruzada con cereales que contienen gluten. La carne, las aves, el pescado y el marisco frescos, la mayoría de los productos lácteos y la fruta y las verduras no procesadas no contienen gluten. Lo esencial es que se trate de alimentos naturales que no se hayan procesado de ninguna forma que pueda incluir algún ingrediente con gluten. Así, un pollo fresco es totalmente seguro, pero los nuggets de pollo probablemente no lo son. Las legumbres, los frutos secos, las hierbas y las especias también son seguras en su estado natural, pero no olvides comprobar en la etiqueta si se han procesado, por ejemplo, en una lata de sopa de lentejas.     

Y eso nos lleva al segundo paso clave: cómo comprobar los ingredientes y el etiquetado. Algunos productos advierten expresamente de la presencia de gluten, pero otros no lo hacen, así que necesitarás conocer los nombres de las posibles fuentes. El trigo se comercializa con otros muchos nombres: kamut, bulgur, triticale, durum, escanda, farro, crema de trigo (farina), sémola y cuscús. También puede haber gluten del trigo, la cebada o el centeno en otros muchos derivados, desde la levadura de cerveza hasta la salsa de soja. De manera natural, la avena no contiene gluten, pero la contaminación cruzada es un problema habitual, así que conviene que compruebes la etiqueta para asegurarte de que incluya una garantía de que no contiene gluten. 

Etiquetas de alimentos

En Europa y Estados Unidos, los productos con la etiqueta "sin gluten" deben tener un máximo de 20 partes por millón (ppm) de gluten, que se considera un límite seguro para los celíacos y las personas con trastornos relacionados con el gluten. Esos programas son voluntarios y garantizan que esos límites no se sobrepasan y que el proceso de producción de la empresa es seguro. En el Reino Unido, Europa y otros países, es habitual ver el símbolo de la espiga tachada, representativo de los productos sin gluten, que pertenece a la Sociedad de Celíacos del Reino Unido. Este símbolo aparece en lugares visibles de los productos sin gluten de Schär. 

Pero en los alimentos en los que no esté garantizado que no contienen gluten (salvo aquellos en los que no quepa ninguna duda, como el pescado fresco), tendrás que comprobar la lista de ingredientes. Revisa la lista de alérgenos, que puede ayudarte a descartar rápidamente un producto si contiene, por ejemplo, trigo. Sin embargo, puede haber diferencias en cuanto a los ingredientes que se deben indicar como alérgenos. En Estados Unidos, la cebada y el centeno no se incluyen entre los ocho alérgenos principales que es obligatorio especificar. Y no olvides que el hecho de que algo no contenga trigo no significa necesariamente que no tenga gluten. Aunque la lista de ingredientes no incluya nada problemático, a veces aparece al final una nota de tipo "puede contener" en la que se indica que existe riesgo de contaminación cruzada por el uso de equipo contaminado con gluten de otro producto.  

Cocinar y hornear sin gluten es diferente pero, ¡igual de divertido!

Para obtener los mejores resultados posibles en los productos horneados sin gluten, es importante seguir de forma exacta las especificaciones de las recetas. Nuestros tipos de harinas se han diseñado para facilitar la elaboración de las distintas recetas. Por eso cada tipo tiene una aplicación diferente. Es aconsejable usar la harina especificada en la receta en lugar de cambiar un tipo de harina por otro.

Puedes reemplazar la leche fácilmente por cualquier sustituto, como la leche de almendras o la de arroz.

Compras en Internet  

Cada vez hay más gente que hace la compra a través de Internet, donde se puede encontrar y pedir casi cualquier producto. Pero debes tener cuidado: asegúrate de que sabes qué es exactamente lo que estás comprando y comprueba la marca y los detalles del producto. Sin duda, comprar en Internet puede ser una forma muy cómoda de abastecerte de tus productos favoritos, pero ten cuidado con las afirmaciones no demostradas de los proveedores que no uses normalmente. Busca siempre productos en los que se indique que no contienen gluten y que, para mayor seguridad, tengan el logotipo de la espiga tachada.