Una delicia única, adorada universalmente y con una historia muy interesante.
Tenemos que viajar atrás en el tiempo, hasta Sudamérica, para encontrar los primeros ejemplos de cacao y chocolate, hace 4000 años. Según los arqueólogos el antepasado de nuestro chocolate, el xocoatl, se inventó en Honduras. Aparte de para preparar esta bebida dulce y energética, a los mayas y los aztecas les gustaban tanto las habas de cacao que las utilizaban como moneda de intercambio y tenían un gran valor. Esto nos permite entender lo preciado que era el chocolate y el lugar especial que ha ocupado siempre en el corazón de los hombres.
En el siglo XVI el conquistador Hernán Cortés importa por primera vez el cacao a Europa y aprende a utilizarlo para preparar la bebida de chocolate. Esta dulce y sorprendente llegada desde el Nuevo Mundo desencadena reacciones contrapuestas: para algunos el cacao era divino, para otros incluso una herejía. Por eso, todavía hoy, el chocolate tiene un aura de misterio, lujuria y placer.