La celiaquía tiene un fuerte componente genético, lo que significa que los genes involucrados pueden heredarse entre los descendientes de una misma familia. Sin embargo, no todas las personas que heredan estos genes específicos acaban desarrollando la enfermedad.
Hay muchos factores, algunos de ellos todavía desconocidos, que pueden determinar que una persona desarrolle o no la enfermedad a lo largo de su vida. Si tienes un familiar de primer grado celiaco – un padre, hijo, hermano o hermana – tienes un riesgo de 1 en 10 en desarrollar celiaquía también.
Hay muchos síntomas diferentes asociados con esta enfermedad, que incluyen hinchazón, diarrea o estreñimiento, fatiga crónica, ansiedad y depresión. No obstante, también existen los casos asintomáticos, por lo que es importante evaluar a los familiares de primer grado, pese a que no muestren síntomas externos significativos.