Un amigo te ofrece algo para comer, pero no sabes seguro si contiene gluten. Así que por insignificante que parezca: mejor que no lo toques. Cuando un adulto te ofrece algo y no sabe exactamente qué es la celiaquía y para qué son importantes los alimentos que no contienen gluten, mantente firme. Tú eres quien sabe mejor qué te beneficia y qué te perjudica. No te dejes convencer, ¡tu cuerpo te lo va a agradecer!