Follow me around Corsica

Sígueme por Córcega sin gluten

¡Descubre la belleza de Córcega con la última aventura sin gluten de Vittoria!

Vittoria: 27 años, una chica celíaca cuya mayor pasión es viajar.

El verano está a punto de terminar, así que es hora de que os cuente mi última aventura sin gluten por Córcega. ¿Has hecho ya las maletas para emprender un maravilloso viaje alrededor de esta isla francesa?

Bastia y Cap Corse

El ferry llega a Bastia, la primera ciudad que visitamos al llegar a la isla. Entre el puerto nuevo y la antigua ciudadela, Córcega da una cálida bienvenida a los turistas que llegan para explorarla.

A continuación, te presento algunas de las paradas obligatorias de la ciudad para las personas que seguimos una dieta sin gluten:

  • Le Vg, perfecto para una comida vegetariana, ecológica y sin gluten.
  • Paprika, una cafetería de productos sin gluten a pocos minutos del centro de la ciudad.

La costa norte

Espero que te hayas preparado para visitar las playas más impresionantes. Desde Saint Florent hasta Ile Rousse vas a poder apreciar los bonitos paisajes que rodean Córcega.

Mis lugares favoritos son la Plage de la Saleccia, se puede llegar desde el desierto de Agriates (con una hora de trayecto por caminos sin asfaltar) o desde el mar, y Plage du Bodri, perfecta para los amantes de la playa y el esnórquel.

Plage du Bodri

Ajaccio

Hacia el sur, puedes parar en Ajaccio, una ciudad preciosa junto al mar. Mientras te relajas tras un poco de aventura marina, lo mejor es una optar por una cena saludable en Body delight, un restaurante de comida ecológica y con opciones sin gluten.

Bonifacio y la costa sur

Las bonitas playas del norte no son nada en comparación con las del sur. ¡Te parecerá que estás en el Caribe! Tanto si quieres hacer buceo como si simplemente quieres tomar el sol en una playa de arena blanca, este es tu sitio.

¿Mis sugerencias? En vez de ir a las playas principales, prueba ir al Petit Sperone, una bahía encantadora desde la cual puedes llegar nadando a isla Piana.

En el sur de la isla también se encuentra la ciudad de Bonifacio, con su centro maravillosamente conservado en la cima de un acantilado. Recomiendo encarecidamente ver el atardecer desde ahí y luego ir a cenar a uno de los muchos restaurantes locales de la ciudad. Yo me decanté por los mejillones à la bonifacienne, con salsa de tomate y queso fundido.

Mussels “a la bonifacienne”

El encantador Porto Vecchio

Volviendo al norte, a lo largo de la costa este, un buen sitio para parar es Porto-Vecchio, una ciudad tranquila y acogedora junto al mar. Entre los numerosos restaurantes, puedes encontrar platos tradicionales sin gluten en A furana, en el centro de la ciudad. Si te apetece algo diferente, prueba Guest, justo saliendo de la ciudad, donde te espera una increíble hamburguesa sin gluten.

Guest burger

Antes de ir

Córcega aún no está totalmente preparada para los celíacos o sensibles al gluten, así que es mejor llevarse snacks y productos sin gluten en la maleta.
Yo me llevé:

Salinis