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¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos pierden densidad y se vuelven más porosos y frágiles, lo que aumenta significativamente el riesgo de fracturas. Ocurre cuando la destrucción del tejido óseo avanza más rápido que su formación. 

¿Por qué la celiaquía afecta a los huesos?

La enfermedad celíaca daña las vellosidades del intestino delgado, la superficie encargada de absorber los nutrientes de los alimentos. Cuando esa superficie está dañada algo que ocurre especialmente en quienes no siguen una dieta estricta sin gluten o aún no fueron diagnosticados la absorción de calcio, vitamina D, magnesio, zinc y otros minerales esenciales para el hueso se ve comprometida.

Esto genera una cadena de eventos:

  • Menor absorción de calcio: el organismo compensa liberando calcio desde los huesos, en un proceso llamado hiperparatiroidismo secundario.
  • Inflamación crónica de bajo grado: característica de la celiaquía activa, que estimula la resorción ósea.
  • Mayor riesgo de hipotiroidismo:  una condición autoinmune más frecuente en personas celíacas y que también influye en la formación de masa ósea.

La buena noticia: el hueso puede recuperarse

A diferencia de otras causas de osteoporosis, la que está asociada a la celiaquía tiene un tratamiento de primera línea muy claro: la dieta estricta sin gluten. Al sanar el intestino, el organismo vuelve a absorber correctamente el calcio y los demás nutrientes que el hueso necesita, y la densidad ósea puede recuperarse de forma sostenida con el tiempo. Por eso, cuanto antes se diagnostica y se trata la celiaquía, mejor es el pronóstico para la salud ósea a largo plazo.

Cómo cuidar tus huesos:

 

Recomendaciones:

 

Alimentación:  Asegurar 1000-1500 mg de calcio diarios (lácteos, semillas de chía, almendras, vegetales de hoja verde, sardinas)

Vitamina D: Exposición solar moderada y regular; alimentos como huevo, pescados grasos y hongos; suplementación si el médico lo indica.

 

Actividad física: Ejercicios de carga e impacto (caminar, correr, bailar) y de fuerza que estimulan la formación ósea.

 

Hábitos: Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol, ambos asociados a mayor pérdida ósea.

 

Seguimiento médico: Densitometrías periódicas y control de calcio, vitamina D y hormona paratiroidea con tu equipo de salud.

El rol de una alimentación sin gluten bien planificada

Vivir sin gluten no debería significar resignar nutrientes clave para la salud ósea. Muchos productos sin gluten del mercado tienen menor aporte de calcio, hierro y fibra que sus equivalentes con gluten, por eso es fundamental elegir opciones formuladas pensando en una alimentación completa y acompañar la dieta con una buena variedad de alimentos naturalmente ricos en calcio y vitamina D.

Consultá con tu nutricionista cómo armar un plan alimentación que cuide tanto tu intestino como tus huesos.