Si sigues una dieta sin gluten, puedes consumir cualquier alimento que no contenga gluten. Parece bastante fácil, pero no lo es en absoluto. Debido a sus propiedades, en la tecnología alimentaria el gluten se usa con frecuencia para procesar alimentos y se esconde en los lugares más insospechados.
Si tienes que seguir una dieta sin gluten, puedes comer cualquier alimento que no contenga gluten por su propia naturaleza o que esté etiquetado como “libre de gluten” de forma inequívoca. Los cereales sin gluten por naturaleza pueden estar contaminados con gluten, por eso es conveniente elegir productos que lleven la etiqueta “libre de gluten”, como en el caso del maíz, el mijo, el trigo sarraceno, la quínoa y el amaranto, entre otros.
Muchos alimentos no contienen gluten por naturaleza y se pueden consumir sin problema en su estado natural, como la fruta y la verdura, la carne y el pescado, los huevos, la leche y los lácteos. Hay que saber que este estado no se ve alterado por los procesos relativos a la conservación, como la pasteurización de la leche, la ultracongelación de las verduras o el secado de las hierbas.