Tras unas ocho horas de sueño, el organismo necesita recargarse por la mañana y obtener energía de los nutrientes para recuperar el vigor necesario. Por eso es tan importante elegir qué comemos.
¿Pero cuál es el desayuno adecuado para empezar bien el día?
Un desayuno nutritivo, energético y equilibrado debe proporcionar entre el 20 % y el 25 % de las calorías consumidas durante el día. Los grupos de alimentos más útiles para este fin son:
- Pan, tostadas y cereales
- Leche, yogur y queso
- Fruta o zumos naturales
¿Comes como un pajarillo o engulles?
Nuestro consejo para quienes no les gusta levantarse, sentarse a la mesa y atiborrarse es que elijan alimentos sabrosos y atractivos pero ligeros al mismo tiempo, como una rebanada de pan tostado con un poco de mantequilla y una cucharadita de mermelada, un cremoso yogur y hasta copos de cereales y fruta fresca de temporada.
Quienes se levantan con mucho hambre puede que necesiten una comida más copiosa. En este caso las raciones han de ser más abundantes. Lo importante es mezclar de forma equilibrada cereales y productos lácteos, fruta fresca y líquidos. De esta forma, el organismo obtiene todas las sustancias que necesita para recuperar la energía rápidamente y funcionar de forma eficiente, como siempre.