El polvo de la harina o las migas de productos que contienen gluten se suelen esconder en las esquinas de los armarios y los cajones o se depositan sobre los aparatos de cocina. Sobre todo en el caso de que otros miembros de la familia sean «comedores convencionales» no deberían infravalorarse los riesgos de contaminación, motivo por el cual se recomienda primero limpiar a fondo la cocina. ¿Y después?
Los siguientes consejos deberían ayudarte a organizar tu cocina para que este sea un espacio sin gluten seguro para celíacos, sensibles al gluten/al trigo o alérgicos al trigo.