Ir directamente al contenido principal

 En Schär queremos que disfrutes de nuestros panes sin gluten con la mejor calidad, sabor y textura. Por eso, conocer cómo almacenarlos correctamente es fundamental para aprovechar cada rebanada.

Nuestros panes están elaborados sin conservantes añadidos, por lo que, una vez abierto el envase, es importante seguir algunas recomendaciones para mantenerlos en buenas condiciones durante más tiempo.

¿Por qué los panes Schär no contienen conservantes?

En Schär creemos que una buena alimentación comienza con la elección de ingredientes y procesos de elaboración cuidadosamente seleccionados.

Por eso, nuestros panes se elaboran sin conservantes añadidos. En su lugar, utilizamos métodos alternativos de conservación, como la reducción del oxígeno dentro de los envases, que permiten proteger el producto y mantener su calidad hasta el momento de abrirlo.

Sin embargo, una vez abierto el packaging, el pan entra en contacto con el aire y la humedad del ambiente, por lo que su conservación requiere ciertos cuidados.

¿Cómo conservar los panes Schär?

¡Es más fácil de lo que pensás! Todo depende de si el envase está abierto o cerrado.

1. Si el envase está cerrado

Mientras el packaging permanezca completamente cerrado, podés conservar el pan a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa.

En estas condiciones, el producto puede mantenerse hasta la fecha de vencimiento indicada en el envase, siempre que se respeten las instrucciones de almacenamiento.

2. Si el envase está abierto

Una vez que abrís el pan, te recomendamos conservarlo en la heladera o en el freezer, según cuándo tengas pensado consumirlo.

En la heladera dura entre 5 y 6 días.

Si vas a consumir el pan durante los próximos días, podés guardarlo en la heladera, dentro de su envase bien cerrado o en un recipiente hermético, para protegerlo de la humedad y evitar que se reseque.

En el freezer dura entre 4 y 5 meses.

Si preferís conservarlo durante más tiempo, ¡el freezer es una excelente alternativa!

Un tip Schär: al momento de consumirlo, podés calentar las rebanadas en una tostadora/ horno/ airfryer para disfrutar de un pan calentito y crocante.

¿Qué sucede si dejamos el pan abierto a temperatura ambiente?

Como nuestros panes no contienen conservantes añadidos, dejarlos abiertos a temperatura ambiente puede favorecer la aparición de moho.

En determinadas condiciones, este proceso podría comenzar alrededor de los 3 días, especialmente cuando el producto está expuesto a la humedad o a temperaturas elevadas.

Por eso, recomendamos no dejar el pan abierto fuera de la heladera o el freezer durante períodos prolongados.

Importante: si observás moho en alguna rebanada, no consumas el pan ni intentes retirar únicamente la parte afectada. Lo más seguro es desechar el producto completo.

Pequeños hábitos que hacen la diferencia

Conservar correctamente tus panes sin gluten es una manera sencilla de cuidar su calidad, evitar el desperdicio de alimentos y disfrutar de ellos por más tiempo.

Recordá: envase cerrado, en un lugar fresco y seco; envase abierto, a la heladera o al freezer.

En Schär trabajamos para acompañarte en cada momento de tu alimentación sin gluten, ofreciéndote productos elaborados con dedicación y calidad.

¡Ahora sí, a disfrutar de tu pan Schär favorito!