"Mi día arranca bien temprano para aprovechar las horas más frescas de la mañana, sobre todo en los meses de verano. Apenas sale el sol, salgo a recorrer los campos para ver de cerca cómo viene creciendo el sorgo y controlar que no haya signos de enfermedades o plagas. Reviso el suelo, las condiciones del clima y nunca me olvido de verificar que las maquinarias funcionen perfecto y que el equipamiento esté impecable."
Cultivo y sustentabilidad: nuestro compromiso
"Para ser productor se necesita ojo atento, un amor incondicional por la tierra y manos fuertes e incansables. Llevo casi seis años cultivando sorgo en mi campo, aplicando métodos que respetan la naturaleza. Me da muchísimo orgullo ser uno de los productores seleccionados por Schär.
Al ser un cereal que nació naturalmente sin gluten, me gusta decir que el sorgo me eligió a mí. Tenemos varias cosas en común: es adaptable, resistente y rústico. Dicen que tiene orígenes milenarios, que se remontan a unos 4.000 años atrás, cuando ya se cultivaba con éxito en India, China y África. Más tarde, en el siglo XVII, llegó a América.
Este cultivo encontró en los terrenos llanos y bien drenados el entorno ideal para prosperar. Acá crece de manera natural, sin necesidad de recurrir a prácticas agrícolas intensivas. Aunque el sorgo es un grano noble que se adapta a distintos entornos y condiciones —incluso a la falta de agua—, lograr una materia prima de excelencia exige compromiso y dedicación constante.
En trabajo conjunto con Schär, decidí apostar de lleno a la sustentabilidad y la innovación para potenciar al máximo todo lo que este cereal tiene para ofrecer.
En la práctica, esto significa implementar sistemas de riego de vanguardia que reducen el consumo de agua, un manejo del suelo amigable con el medio ambiente, un uso reducido de fertilizantes químicos, una selección minuciosa de las variedades y análisis de suelo detallados para garantizar que cada grano refleje lo mejor de la naturaleza. En todo este proceso, el asesoramiento continuo de Schär es sencillamente invaluable.
Los ingenieros agrónomos de Schär visitan mi campo de manera periódica para controlar la salud de las plantas, hacer mediciones y tomar muestras para analizar. Cuando el sorgo llega a su punto justo de maduración —es decir, cuando los granos están duros, el color alcanza su tono definitivo, el nivel de humedad es bien bajo, las hojas se vuelven amarillas y el tallo se endurece—, estamos listos para la cosecha.
Una vez cosechado, el grano se traslada al molino contratado por Schär, que cuenta con certificación para molienda libre de gluten. Ahí se lo somete a pruebas y controles sumamente rigurosos: ¡no hay margen de error! Solo la materia prima perfecta, 100% libre de contaminación cruzada con gluten u otros alérgenos, metales pesados o micotoxinas, es aprobada para su uso.
Cada vez que seleccionan mi sorgo —cultivado con tanto amor y dedicación— para la elaboración de sus productos, se me llena el corazón de orgullo. Es mucho más que un simple trabajo de campo: es mi pasión transformada en ingredientes sin gluten, pensada para llevar sabores únicos, notas aromáticas increíbles y valiosos nutrientes a la mesa de miles de familias."
The VitaMi project
Proyecto VitaMi: la recuperación y puesta en valor del mijo, un cereal nutritivo, sustentable y poco conocido
La biodiversidad, uno de los recursos más invaluables de nuestro planeta, viene sufriendo una pérdida acelerada en los últimos tiempos. Actualmente, se estima que el 40% de las especies vegetales está en peligro de extinción. Por eso, en Schär ponemos todo nuestro esfuerzo en proteger y promover cultivos alternativos como el sorgo, el trigo sarraceno y el mijo, impulsando una cadena de suministro libre de impacto negativo en los bosques y comprometida con el bienestar animal.
Un ejemplo tangible de este enfoque es el proyecto VitaMi (Varietà Italiane di Miglio o Variedades Italianas de Mijo). Esta iniciativa busca seleccionar nuevas variedades de mijo adaptadas a las condiciones climáticas occidentales, las cuales serán cultivadas por nuestros productores de confianza para incorporarse a futuro en la elaboración de nuestros productos. Naturalmente libre de gluten, el mijo cuenta con un alto contenido de fibra, calcio y hierro, además de una gran resistencia al estrés climático, las plagas y las enfermedades. De esta forma, demuestra ser un ingrediente tan nutritivo como sustentable, generando beneficios tanto para la salud como para el desarrollo económico.
Tras los primeros cruzamientos de variedades seleccionadas iniciados en 2020 y el cultivo en invernadero de 6.000 líneas de mijo, el proyecto se enfocó en seleccionar las 1.000 variantes más prometedoras. Luego de las primeras pruebas en el campo, VitaMi avanza hacia la meta de distribuir las primeras semillas a los productores aliados de Schär para 2025, con la intención de integrar este cultivo a la cadena de producción para 2026.