¿Se puede curar a los niños celíacos menores de dos años?

¿Se puede curar a los niños celíacos menores de dos años?

La celiaquía suele aparecer a los 3-6 meses, justo después de introducir en la alimentación del bebé productos con gluten como la papilla de sémola. Los síntomas clásicos son alteraciones del crecimiento con estancamiento del peso o incluso pérdida de peso, de apetito, vómitos y, a menudo, diarrea. Pero también puede afectar a la evacuación normal o provocar estreñimiento. Mucho niños presentan el vientre hinchado. Pero también se han observado cambios de ánimo (ganas de llorar o malhumor) y desinterés por el juego. Cuanto mayor es el niño en el momento de la aparición de la enfermedad, son más numerosas las evoluciones atípicas del cuadro clásico conocido de los celíacos. La enfermedad puede manifestarse incluso con un único síntoma.
En los denominados celíacos transientes, cuando los niños aún son pequeños (a menudo menores de dos años), se obtienen resultados diagnósticos clínicos, serológicos e histológicos que son unívocos de la celiaquía. Mediante una alimentación sin gluten se reducen estos resultados. Si años más tarde se vuelve a introducir el gluten en su alimentación, estos pacientes no sentirán molestias. Esta forma de celiaquía provoca enfermedades intestinales infecciosas y alérgicas.
Si se realiza un diagnóstico de celiaquía a un niño menor de dos años, muchos expertos recomendarán una nueva carga de gluten. En la celiaquía transiente, tras la nueva carga de gluten, las molestias no vuelven a aparecer hasta al cabo de un tiempo y tampoco se producen reacciones serológicas ni histológicas. En estos casos a menudo se habla incorrectamente de una cura de la celiaquía. No obstante, si los niños afectados no presentan además una propensión genética, no se trata de celiaquía en sentido estricto. Por lo tanto, tampoco se puede hablar estrictamente de la cura de la misma.