¿Intolerancia al gluten o trastornos relacionados con el gluten?

¿Intolerancia al gluten o trastornos relacionados con el gluten?

A día de hoy, resulta muy común escuchar la denominación de intolerancia al gluten. Su uso está muy generalizado y además se aplica como un sinónimo de celiaquía o cualquiera de los otros trastornos relacionados con el gluten. Pero, ¿existe realmente la intolerancia al gluten?

El término intolerancia al gluten es un error. Una cosa es no tolerar una proteína como el gluten y otra muy diferente que seas intolerante a ella. Sin embargo, el término “intolerancia al gluten” es el más utilizado cuando nos referimos a cualquier patología relacionada con el gluten porque de manera común, cuando alguien no puede comer o digerir un determinado alimento se le clasifica como “intolerante”. 

Entonces, ¿cómo nos referimos a la celiaquía, sensibilidad al gluten/trigo y alergia al trigo? En Schär los englobamos dentro del término trastornos relacionados con el gluten en lugar de intolerancia al gluten.

Tipos de trastornos relacionados con el gluten

A continuación, ofrecemos una descripción general de los diversos tipos de la mal llamada “intolerancia al gluten”.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune. En personas con predisposición genética y que desarrollen la enfermedad, consumir gluten incluso en cantidades pequeñas produce la inflamación crónica y la atrofia de las vellosidades intestinales. Seguir una dieta estricta sin gluten es su único tratamiento de por vida. Un tiempo después del comienzo de la dieta sin gluten el celiaco mejora sus síntomas, reduce los riesgos a largo plazo y comienza la regeneración del intestino.

A lo largo de los últimos años se ha hablado de que la sensibilidad al gluten/trigo no celiaca está asociada con una hipersensibilidad al gluten o a determinados ingredientes del trigo. En estas personas se ha descartado es imprescindible descartar previamente la celiaquía o alergia al trigo. La sensibilidad al gluten/trigo puede comportar síntomas como dolor de cabeza, náuseas, indigestión, fatiga, dolor muscular y otras molestias. Estos síntomas desaparecen de manera inmediata cuando el paciente comienza la dieta sin gluten.

En las personas con alergia al trigo el sistema inmunitario reacciona de forma excesiva al trigo. La alergia normalmente se manifiesta con reacciones cutáneas y de las vías respiratorias superiores, aunque en ocasiones pueden aparecer síntomas digestivos. El tratamiento conlleva seguir una dieta sin trigo de manera estricta. Es importante tener en cuenta que sin gluten no siempre implica sin trigo.

El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno funcional digestivo muy común. En este tipo de pacientes se observa que la calidad de vida puede verse afectada de manera considerable por los recurrentes síntomas digestivos. Una vez más, es importante excluir patologías como la celiaquía, la sensibilidad al gluten/trigo no celiaca antes de recibir el diagnóstico final de síndrome del intestino irritable. En este caso, todavía es más importante si cabe conocer el diagnóstico concreto ya que los pacientes que se ven realmente beneficiados de la dieta sin gluten son los pacientes con SII diarrea predominante.