Hay vida en la mesa sin gluten

Hay vida en la mesa sin gluten

El placer de comer sin gluten en compañía.

Sentarte con tu familia o amigos alrededor de la mesa, contarles tus aventuras y desventuras del día, saborear los platos preparados con cariño, ¿hay algo mejor?

Comer en compañía es bueno para el cuerpo y para el alma, porque estar en la mesa con la familia y los amigos proporciona armonía, serenidad y bienestar. Además, parece increíble, pero la compañía contribuye a la sensación de saciedad.

El profesor Christoph Klotter, psicólogo nutricionista de la Universidad de Fulda en Alemania, ha realizado estudios a fondo sobre este tema, y ha concluido lo siguiente: «Las comidas compartidas con otros nos satisfacen no solo físicamente sino también social y psíquicamente. Nos alegran, nos tranquilizan y, sobre todo, representan un elemento ritual que aviva y refuerza nuestras relaciones, ya sean familiares, de pareja o de amistad».

Es más, «comer en compañía suele ser una ocasión para intercambiar ideas, para comunicarse, es la institución central para la creación y la estabilidad de la comunidad», afirma el profesor Klotter.

Article200119_Familie Mittag Essen Gemeinsam.jpg

Por ejemplo, comer en familia influye de forma decisiva en la salud de los niños. Debido a la vida cada vez más ocupada de los padres, a las familias les resulta casi imposible sentarse juntos a la mesa. Según estudios realizados en California, sin embargo, deberíamos probarlo porque los niños que comen en la mesa con sus padres al menos tres veces por semana consumen más fruta, más verdura y más derivados de la leche ricos en calcio, así como menos comida rápida y menos golosinas. Otra investigación ha demostrado que los niños que cenan con su familia son menos vulnerables a la obesidad y a los trastornos alimentarios. Pero no solamente se benefician los niños, ya que los adultos están más dispuestos a probar nuevos platos o platos que parecían olvidados si otros se los ofrecen. Por tanto, cambian su menú cada día, por lo que es más variado y más equilibrado desde un punto de vista nutricional. Esto se aplica también, por supuesto, si la propuesta de nuevos platos incluye alimentos sin gluten.

El gluten como tema de conversación

Article200119_Mediterran Kueche Nahrungsmittel Pizza.jpg

En las familias con niños celíacos es muy común que surjan dudas y preguntas sobre la alimentación sin gluten, especialmente si la situación es relativamente nueva para todos los implicados. «Por supuesto, el hecho de que no podamos comer lo que otros comen se percibe a menudo como una injusticia. En este caso, ayuda mucho destacar la capacidad de la persona para enfrentarse al problema y vivir con ello», dice la psicóloga nutricional Ellen Stemmer, responsable del departamento de nutrición en la Asociación Alemana de Celiaquía (DZG, Deutsche Zöliakie Gesellschaft), quien aconseja: «Cuando es necesario cambiar la dieta, sería de gran ayuda que durante cierto tiempo toda la familia tomase alimentos basados en ingredientes que no contengan gluten y, si se les pide ayuda a los niños en la cocina o en el supermercado, implicándolos, rara vez se dejarán algo en el plato».