¿Aprender a cocinar... y encontrar ideas creativas? ¿Dónde?

¿Aprender a cocinar... y encontrar ideas creativas? ¿Dónde?

Millones de personas han aprendido a cocinar en internet gracias a Sonia Peronaci, o han arreglado algún desastre a última hora gracias a sus útiles consejos, por ejemplo, para espesar la mayonesa o para solucionar el problema de la masa quebrada que se desmiga.

Tal vez sean sus cuidadas y exhaustivas descripciones o las fotografías y los vídeos demostrativos con los que explica pasos difíciles de las recetas lo que inspira a las personas a atreverse con los fogones, incluso con platos más elaborados. Tal vez se deba a las pequeñas introducciones e historias sobre el origen de los platos o sobre las experiencias personales con una receta, un ingrediente o un país. Sonia tiene ganas de cocinar todos los días y un entusiasmo contagioso que permite disfrutar de la creatividad en la cocina y que depara sorpresas para el paladar, y lo hace también sin gluten.

La relajación y el disfrute…

... comienzan en el caso de muchos aficionados a la cocina ya antes de servir el plato final decorado. Cocinar es la puerta al disfrute, un motivo de reunión social y la alegría de complacer el paladar de familiares y amigos. Si, además, las recetas triunfan, la alegría que proporciona la creatividad es perfecta.

También es el caso de Sonia Peronaci: incluso después de entre 8 y 10 horas de trabajo diario en su nuevo estudio de cocina dispone por la tarde de otra receta de reserva: su receta personal para relajarse y desconectar, que consiste en cocinar. En casa despliega todas las ideas del día y crea los platos preferidos de su familia. La verdadera pasión no se rige por el horario de oficina y cocinar es, sencillamente, divertido.

Tarta de masa quebrada sin gluten ni lactosa

Article2000_Crostata Sonia Peronaccci

Para un molde con 24 cm de diámetro: 200 g de harina de arroz integral, 80 g de harina de maíz fina, 70 g de harina de tapioca, 200 g de margarina (biológica), 6 yemas de huevo (tamaño medio), 120 g de azúcar, 6 g de goma xantana, 1 vaina de vainilla

Para el relleno: 700 g de mermelada de fresa

Para untar: 1 huevo

Preparación

Prepare la masa quebrada con productos sin gluten ni lactosa de la siguiente manera: mezcle los ingredientes secos como la harina de arroz, la de tapioca, la de maíz, el azúcar y la goma xantana en un robot de cocina; corte en trozos la margarina fría, añádala y remuévalo todo bien hasta que la masa tenga una consistencia desmenuzable.

Incorpore las yemas y todas las semillas de la vaina de vainilla y remuévalo todo bien hasta conseguir una masa voluminosa. Coloque la masa sobre la superficie de trabajo enharinada y amásela bien con las manos.

Forme una bola compacta con la masa y amásela de forma rápida pero no excesiva, envuélvala en un film transparente y déjela reposar en la nevera durante al menos una hora. Después, coloque de nuevo la masa sobre la superficie de trabajo enharinada y extiéndala con el rodillo para que alcance un grosor de unos milímetros.

Coloque la masa trabajada con el rodillo en el molde de horno y extiéndala con facilidad. Retire los bordes sobrantes (guárdelos para la fase final) y con las puntas del tenedor haga pequeños orificios en toda la base. A continuación, añada la mermelada y distribúyala de forma uniforme por la base.

Amase de nuevo los restos con el rodillo, corte la masa en tiras con una rueda; estas servirán para el enrejado clásico o bien para decorar la crostata a su gusto.

Abra el huevo con cuidado y pinte los bordes y el enrejado con un pincel de repostería. Cocine la crostata durante 40 minutos a 180º en un horno precalentado. Después, deje que la crostata repose y se enfríe. Ya está lista la crostata sin gluten con mermelada de fresa.

Conservación

La crostata aguanta bien durante unos días en una campana de cristal, no es recomendable congelarla; sin embargo, puede congelar toda la masa quebrada en forma de bola e ir utilizando la cantidad que necesite.