Las coordenadas correctas para los aperitivos sin gluten

Las coordenadas correctas para los aperitivos sin gluten

Parada para repostar.

Cuando el niño está en el colegio, incluso si está sentado en el pupitre, aparentemente quieto, está quemando la energía acumulada en el desayuno. Su rendimiento (su capacidad de concentrarse en la lección y en todas las actividades que está realizando) dura un tiempo limitado, al término del cual empieza a decaer. Ese es el momento en que necesita un descanso. Es una buena oportunidad para tomar un aperitivo saludable, sabroso y nutritivo que sea bueno para la mente, el cuerpo y el estado de ánimo, y que garantice que pueda dar lo mejor de sí mismo en las horas siguientes.

Carbohidratos, proteínas, calcio, vitaminas y minerales

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El aperitivo ideal consta de tres ingredientes básicos:

  • Pan
  • Leche o sus derivados
  • Vegetales crudos: fruta o verdura

El pan aporta carbohidratos, que son energía pura para el organismo. La leche y sus derivados son importantes para los dientes y los huesos, pues contienen calcio, fósforo, proteínas y vitaminas D y A. La fruta y la verdura garantizan un suministro importante de vitaminas y minerales. Un aperitivo que contenga preferentemente proteínas, calcio, vitaminas y fibra garantizará la cantidad correcta de nutrientes para el niño

Dulces y bebidas

De vez en cuando se puede dejar a los niños que coman algún dulce, como una chocolatina sin gluten. Además, rehidratarse es fundamental para sustituir los líquidos perdidos. La falta de hidratación lleva fácilmente a la pérdida de concentración. Los zumos de frutas están llenos de vitaminas y se pueden mezclar con agua o leche. Por supuesto, el agua y el té, aunque no sean tan dulces, son también adecuados.

Consejo práctico

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Para asegurarnos de que el aperitivo llegue al colegio todavía fresco e intacto, y que siga siendo apetecible, se pueden usar algunos trucos.

Para que el pan no se humedezca, añade una hoja de lechuga o una rodaja de pepino, lavado y seco, bajo el relleno.

Para que la fruta y la verdura conserven su buen aspecto, córtalas en trocitos pequeños y échales jugo de limón por encima; así se mantendrán frescas durante más tiempo y no se oscurecerán.

Mete el aperitivo en un recipiente práctico y de cierre hermético; lo mismo sirve para los envases de yogur, que no se dañan si se guardan en un recipiente adicional. Usa una botella de cierre hermético también para la bebida.

Por último, pero no menos importante: no atiborres a tu hijo. Recuerda que el equilibrio es la clave para el bienestar.

Guía para la familia