Hotel Riu Club Vistamar

Glutenfreie verweilen im Puerto De Mogán
1.0 / 5

basierend auf 1 Kundenbewertungen

Über Hotel Riu Club Vistamar

Eine entspannte und freundliche Atmosphäre erwartet Sie bei Hotel Riu Club Vistamar. Gäste mit Gluten-Unverträglichkeit sind hier gut aufgehoben. Kompetente Mitarbeiter nehmen sich der Bedürfnisse von Zöliakie-Betroffenen an. Es ist empfehlenswert im Voraus mit dem Küchenteam eine Absprache über die eigenen Bedürfnisse zu halten. Das Frühstücksbuffet hält auch glutenfreie Produkte für Zöliakie-Betroffene bereit. Hotel Riu Club Vistamar bietet gastronomischer Genuss ohne Gluten in einem netten Ambiente.

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1 Bewertungen

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  • Profilbid von Mily Garcia Macias

    DEPLORABLE, INHUMANOS

    , von
    Ambiente
    Bedienung
    Vielfalt
    Mahlzeiten

      Allá por diciembre del 2017 realizamos una reserva en su hotel RIU VISTAMAR del 23/06/18 al 29/06/18 en régimen de todo incluido. La reserva se realizó para dos Adultos y dos bebés, uno de 34 meses y otro de 7. Antes de confirmar la reserva miramos su página y vimos que eran colaboradores según su página web de productos sin gluten de la marca schar. No quedándome tranquila llamé la semana antes para confirmar los productos y su elaboración. Desde recepción y previa consulta a cocina se me informa que existe una GRAN variedad de productos SIN GLUTEN, que además disponían hasta de tostadoras exclusivas para evitar la contaminación cruzada. Satisfechos y emocionados llegó el ansiado día de las vacaciones para compartir con los niños y sobretodo de verlos disfrutarar. Me gustaría ponerles en antecedentes para que entiendan lo que significaba para mí familia esas vaciones. El parto y el post parto de esa niña de siete meses fue muy duro, ya que, durante meses me vi hospitaliza he incluso en algún momento dudé si podría volver a ver a mis bebés. Ya recuperada e intentando hacer una vida normal y de diversión para los niños decidimos disfrutar de esas vacaciones. Realizamos el check-in a las 15:00h y a las 15:45 aprox. ya estábamos en el restaurante terraza (él único abierto a esa hora) para que mi niño CELÍACO de 34 meses pudiera comer. Al llegar sólo vimos perritos, hamburguesas, Sandwich, etc.. todo un manjar de cuatro estrellas para un niño de 34 meses. Pido a la camarera que si se le puede hacer algo al niño, cómo una pechuga a la plancha con papás. Me miró cómo si estuviera pidiendo caviar y champagne. Afortunadamente decidió entrar a la cocina a preguntar a no sé quién e inmediatamente sale el cocinero que nos pregunta ¡qué es lo que quiero!. Vuelvo a comentar lo mismo y le pregunto por esas papas fritas en una freidora,que él mismo no puede asegurar sí han utilizado para otro producto que no fueran papas. Sin dar solución me mandan a recepción, una vez allí, no entienden porqué nos han enviado cargando con un calor tremendo dos bebés, dos carros y el niño llorando con hambre. Desesperada y desencajada pido soluciones que nadie sabe dármelas. El Sr. Recepcionista delante de mí habla con la cocina de terreza y le comenta la posibilidad de dar solución en que alguien del restaurante de abajo coja una sartén y haga unas papás y una pechuga a la plancha. Entendí después de varios silencios y por la cara de recepcionista que nadie quería ni hacerlas, ni bajar a buscarlas y volver a subir... inaudito, lamentablemente, inhumano dejar a un niño sin comer. Desolada por la situación solicito reclamación y me voy a la habitación a dar una compota al niño... que ya siendo prácticamente las 17:00h. aún no había comido. Impotencia es poco para decirles a ustedes, SEÑORES de una gran cadena, vendedores de grandes ilusiones además de dar servicios, no han sabido darnos. Antes de irnos y mientras esperábamos por algún directivo para trasmitirle ésto directamente, nadie, NADIE supo preguntar por si ese niño había comido ya que en breve abriría el otro restaurante. Es más, tres viajes tuvimos que dar de la habitación hasta el coche con dos bebés y cargar todos los bolsos que nadie, vuelvo a repetir NADIE nos prestó su ayuda mientras los niños lloraban. Llegado el subdirector me presento a él y hablo le expongo todo lo sucedido a lo que él me dice que no tiene palabras. Nos pide que nos quedemos para que no nos vayamos con ese mal sabor de boca, pero ya era imposible poder resarcir tanto daño a nuestra familia. Ya de camino a casa, mi hijo me preguntaba porqué no nos quedábamos en aquella piscina, a lo que yo respondí... que él se merecía una piscina mayor, que era un niño especial y como niño especial, tiene un corazón especial, algo que ustedes no han sabido ni ver, ni entender. Hoy en casa con unas vacaciones frustadas, permisos de trabajo deshechos, guarderías cerradas ésta semana para poder dejar a los niños y todo causado por su falta de formación en su personal. Señores de ésta gran cadena dediquen más dinero a la formación de su personal y servicios de su hotel y menos a la decoración. Podría seguir contadoles el perjuicio que ustedes han provocado no sólo en mí familia ,sino en mí persona que no ha sabido atender las súplicas de un niño que sólo quería comer. Es cuestión de humanidad, sólo eso.