Deliciosos aromas navideños...

Siempre se dice que se empieza a disfrutar con la espera y la ilusión. Endúlzate y disfruta del Adviento con los niños: con los dulces navideños típicos que presentamos aquí, procedentes de un montón de países.
Mientras los pequeñuelos de Centroeuropa ya se preparan y se ponen nerviosos por recibir a Christkind y sus regalos la noche del 24 al 25 de diciembre, en España aún tendrán que tener paciencia hasta primeros de enero. Allí los encargados de llevar los tan esperados regalos son los tres Reyes Magos. Pero en realidad, da igual lo variadas o distintas que sean las tradiciones navideñas de las distintas regiones de Europa: todas comparten rasgos comunes, como la alegría, la ilusión y la anticipación infantiles... además de la pasión por cocinar y hornear exquisitas especialidades y dulces caprichos.
Acudid, oh niños
Además de ser el título de un villancico muy popular en distintos países, también (especialmente en los países de lengua alemana) es el mensaje de advertencia dirigido a los más pequeños durante el Adviento, la preparación para las fi estas, en la que deberán tomar parte. Concretamente, ayudando en la cocina cuando llegue la hora del horno. Una de las costumbres más entrañables y con las que más disfrutan es preparar galletas con masa de pastafl ora junto a toda la familia: con la masa de las galletas Spitzbuben, que en Austria reciben el nombre de Linzer Augen, los niños podrán jugar con todo tipo de moldes y formas, para dar rienda suelta a la creatividad: estrellas, corazones, ángeles, con cobertura de chocolate o sin ella, con glaseado o azúcar espolvoreado. Spitzbuben, medias lunas (Kipferl) de vainilla y todo tipo de galletas: ¡algunas familias preparan hasta 50 tipos distintos! Luego se guardan en cajas de hojalata que, tradicionalmente, no se pueden abrir hasta Nochebuena, tras reunirse bajo el árbol hermosamente decorado para intercambiar los regalos. Un pequeño consejo: lo mejor es comenzar por las galletas Chräbeli, típicas de la región alemana de Baden, y guardarlas en una caja de hojalata, porque dentro de 4 ó 5 semanas será cuando mejor sepan.
Sinterklaas y Père Noël
En el noroeste de Europa a los niños les llega la felicidad bien temprano: hacia Bélgica y Holanda cabalga Sinterklaas sobre su corcel durante la noche del 5 al 6 de diciembre, para volar sobre los tejados y dejar regalos en las botas que los niños hayan puesto a la espera. Bélgica es el origen de ciertas delicias navideñas especialmente dulces, como las galletas de caramelo y también el Lebkuchen o pan de jengibre, que originalmente (hace ya casi 1.000 años) se inventó en la villa de Dinant. En Holanda los protagonistas esenciales de la tradición repostera son los frutos secos: hay galletas (Moppen) de almendra o Mandelmoppen, de nueces (o Nussmoppen), las pequeñas Möppchen y todo tipo de dulces con nougat (similar al turrón). Los franceses celebran su Réveillon con exquisiteces y delikatessen especiales como el foie gras, el pavo al horno o las ostras. En Francia, el punto álgido y con frecuencia el broche de oro de los festejos familiares es el tradicional bûche de Noël (una delicia cuya receta, naturalmente libre de gluten, está en nuestras páginas de recetas), especialmente preparado para la Nochebuena.
Bizcochos del mediterráneo
Al sur ya no son las galletas las protagonistas de las fiestas. Cuando llegan los tres Reyes Magos a España para dejarles regalos a los niños (y pedacitos de carbón para los que se han portado mal), se corta y reparte el roscón de Reyes, en cuyo interior se esconden una alubia y una fi gurita. Quien tenga la mala suerte de encontrar la alubia en su pedazo, tendrá que pagar el roscón. Pero quien tenga la fortuna de hallar la fi gurita, será el Rey de la casa por un día. En Italia, el protagonista principal de todos los años en la cocina es el Panettone, da igual que quien se encargue de los regalos sea la bruja Befana (que viene de visita en el día de la Epifanía) o el Babbo Natale (en las regiones del norte), según la tradición centroeuropea.
Óscar
El consejo de Óscar para tu repostería navideña
Copos de nieve danzarines, tintineo de campanillas, villancicos y un maravilloso y dulce aroma recién salido del horno: para mí, la Navidad es uno de los momentos más hermosos del año. Si quieres preparar dulces típicos para las fi estas, te recomiendo que tengas mucho cuidado al trabajar con los ingredientes. Lo más sencillo sería preparar exclusivamente galletas sin gluten para toda la familia, o bien dividir el trabajo, de forma que las delicias sin gluten estén ya guardadas en cajas de hojalata al empezar a preparar los dulces con ingredientes corrientes que sí tengan gluten. Al manipular la harina es fácil que queden restos en toda la cocina.
¡Os deseo a todos paz, alegría y, por supuesto, que os divirtáis entre los fogones!






