Un plus de salud: alcachofas

Hace ya 2000 años, la alcachofa no era conocida sólo como una delicatessen, sino que también se valoraba sus excelentes propiedades para mejorar la digestión.
Mientras que, para los griegos, los sabrosos corazones de alcachofa constituían un alimento básico, entre los romanos se consideraban una exquisitez muy escasa, que sólo podían disfrutar los más ricos. Precisamente los romanos apreciaban mucho su efecto estimulante sobre la digestión. Las alcachofas presentan un contenido elevado de principios amargos y de cinarina, un compuesto emparentado con el ácido cafeico. Estas sustancias estimulan la producción de jugos gástricos y fomentan la segregación de bilis. Esto mejora la digestión de las grasas y la eliminación de toxinas en el hígado. La alcachofa también ha demostrado su utilidad para combatir las náuseas y la sensación de empacho.
Cuídate con nuestra sana sugerencia de alcachofas rellenas: corazones de alcachofa con un delicioso relleno de queso, jamón y ajo. Un plato delicioso que además es sano.






